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jueves, junio 07, 2007

La Europa de las Regiones

El Acta Única Europea de 1986 fue la primera revisión importante del Tratado de Roma que había creado la Comunidad Económica Europea en 1957. El Acta suponía un compromiso de progreso conjunto, y una nueva manera de coordinar las actividades económicas, tras el fracaso de las economías semiplanificadas y el colapso del sistema de Bretton Woods (dependiente del dólar) que se produjo en los años 70.
Resultado del Acta fue la creación del Sistema Monetario Europeo (llamado "de la serpiente europea en el túnel", ya que las monedas europeas flotaban en grupo frente a otras divisas). Fue el primer paso para la llegada de la economía del euro.
Otro paso que se pretendía dar fue la reforma administrativa de la recientemente denominada Unión Europea, cada vez más compleja a la hora de tomar decisiones conjuntas (el sistema de vetos nacionales hacía los acuerdos conjuntos muy largos o imposibles). Sin embargo, no se trataron temas políticos (la ausencia de una defensa y asuntos exteriores común) ni muchos económicos (como el aberrante presupuesto agrícola en boga desde la entrada de España y Portugal). Pero los países sí estaban de acuerdo en una cosa: alcanzar un mercado libre de bienes y trabajo.
Así pues, el sistema de toma de decisiones era casi únicamente económico. Para agilizarlo, se cambió el sistema nacional de acuerdos por otro en el que las regiones tenían acceso directo al Consejo Europeo de Bruselas y podían actuar independientemente de su organismo nacional correspondiente. La Europa de las Regiones ya existía.

Un nuevo desequilibrio

El resultado fue una modificación de las decisiones presupuestarias tomadas por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) que identificaba regiones europeas atrasadas y distribuía las inversiones para impulsar su economía. Ahora las regiones esquivaban a los gobiernos, por lo general poco dispuestos a cooperar en inversiones regionales. Algunas de ellas, generalmente las más ricas (como Cataluña y Baden-Wurtemberg), establecieron sus propias oficinas en Bruselas para constituir auténticos grupos de presión.
Consecuencia? El desequilibrio de la riqueza no se redujo (más bien al contrario), sino que se redistribuyó por regiones (en vez de por países). Ahora existía un grupo de regiones de primer orden con representación directa en Bruselas (Lombardía, Cataluña, Flandes, Baden-Wurtemberg, Baviera, Ródano-Alpes...) y otras empobrecidas (Andalucía, Escocia, Valonia, Algarve...). Una nueva y gravosa burocracia cada vez más corrupta, que no dudaba en manipular los datos de las subvenciones, vino a agudizar el problema.
En conclusión, Europa, sin resolver sus viejos defectos de clientelismo y corrupción, sólo consiguió diluirlos en una nueva estructura donde los abusos seguían a la orden del día. Unas reformas económicas basada en la manera de pensar intervencionista de los años 50 y 60 (que ya se había mostrado ineficiente) deslegitimizaron un poco más a una Unión que hoy día se encuentra renqueante y necesitada de medidas reales.
Algo sí consiguió en definitiva: la aparición de una nueva manera de sub-nacionalismo regional. No es casualidad que en las regiones más subvencionadas de Europa, este regionalismo ha pasado del folclorismo retrógrado tradicional a una conciencia en ocasiones independentista, en la que ha aparecido un desprecio por la identidad gubernamental pero ha crecido la conciencia europeísta de sus habitantes.

lunes, octubre 16, 2006

Posmodernismo

En el colegio todos hemos aprendido bastante bien (o no) la historia hasta lo que siempre acaban llamando "nuestros días". Qué ambiguo suena. Y qué son "nuestros días" realmente? No podemos dejar de plantearnos cómo llamarán en el futuro a esta época cuando deje de ser la Edad Contemporánea, cuando ya sea Historia.
"Posmodernismo" es el término con el que se le suele llamar a esta época. Un nombre poco agraciado sin duda, que viene simplemente del hecho de ser la época sucesora del Modernismo. Pero tampoco al Modernismo se le llamaba así en su tiempo, así que esperemos que un nombre mejor llegue algun día.

Pero, y cuáles son sus valores de pensamiento? Será cierto que, como dicen nuestros padres, "la sociedad actual carece de valores"? Pues, según la forma de pensar modernista, tal vez sí. Pero un posmodernista diría "depende de lo que entiendas por valor", dejando al oyente perplejo y un poco girao.

Cómo fue


Repasemos cómo surgió todo este cotarro. Año 1945: El mundo acaba de darse cuenta del resultado del progreso, tan idealizado por la filosofia Modernista y Positivista de los cien años anteriores. Este modo de pensar creía infinitamente en las posibilidades de la tecnología y la razón, que mediante el método científico y la experimentación, llevarían al hombre al Bien y a la Verdad absoluta, a dominar cuanto le rodea y hacerlo dueño de su destino. Pero después de la Segunda Guerra Mundial y todos los horrores e injusticias sociales que había creado, todo esto fue seriamente planteado y, salvo intentos neo-modernistas como la escuela Estructuralista, progresivamente desacreditado.
Surgen nuevas formas de pensar más relativistas. Sartre, Derrida y Foucault impresionan a los pensadores con sus proposiciones "existencialistas", "desconstrucionistas" y "post-structuralistas".
Se sustituye la idea de "un solo método, una sola verdad", por la de "todo vale". Los medios de comunicación llevan la información a las masas, que ya empiezan a ser críticas y a crear opinión. Las nuevas generaciones rompen temas de moralidad que nunca antes se habían siquiera planteado.
Esta tendencia, sin embargo, viene frenada por la Guerra Fría y la división del mundo en dos bl
oques antagónicos, con la consecuente politización de los medios de comunicación, que se convierten en la herramienta con que dominar la opinión de las masas. Por fin, a finales de los años 80 ocurre el gran triunfo del Posmodernismo, los regímenes comunistas de Europa del Este van cayendo progresivamente ante el poder creciente del criticismo de la opinión pública. La concepción global del mundo y el relativismo componen finalmente el pensamiento de nuestra sociedad. El concepto de "valor", como una idea cuya definición existe y es aceptada comúnmente, ha desaparecido.


Qué es un posmodernista


Todos los que vivimos en esta época tenemos estilos de vida posmodernos. Todos somos, en mayor o menor medida, un producto de esta corriente de pensamiento.

- Un posmoderno no cree en doctrinas. Sabe que el pensamiento, la opinión y la verdad son relativos. La utopía no existe, el progreso no es más que una ilusión provocada por la idea equivocada de "Verdad". Al ser ésta una idea relativa, todo lo demás lo es.

- El posmoderno cree en la Imaginación y en la Creatividad. Sabe que la Razón por sí sola es una herramienta limitada, y además, inhumana.
- El posmoderno, pese a ser creativo, sabe que no es original. Ninguna idea que sale de su cabeza se ha generado en ella, pues toda idea es copia, versión o mezcla de otras que ya existían. Sabe, además, que esta idea no es estática, sino que su significado cambiará enormemente según el momento y el lugar.
- El posmoderno no es un humanista. No se pregunta el por qué ni el para qué del ser. En cambio, es humanitario. Piensa que la experiencia personal y la amistad enriquecen más al individuo.
- Un ser posmoderno es producto de la globalización. Se siente miembro del mundo. Siente interés y admiración por culturas diferentes a la suya, tal vez más que por la suya propia.
- El posmoderno se comunica de manera no convencional, experimenta. Reinventa el lenguaje. También cambia su concepto de arte y de belleza, cambia continuamente. Nunca llega a definirse porque él mismo es cambio.