viernes, enero 12, 2007

Cúpulas

La cúpula es un tipo particular de bóveda, de forma semiesférica, sin ángulos ni esquinas, que permite enormes espacios en edificios, además de la posibilidad de una poderosa iluminacón. A pesar de su delgadez, las cúpulas son la forma arquitectónica más fuerte, gracias a las fuerzas compresivas y de fricción que crea.

Antes de las cúpulas, los edificios eran muy poco eficientes en espacio, ya que eran necesarias grandes columnas capaces de sostener el techo. Aunque los primeros ejemplos de estructuras esféricas de madera aparecen ya en el 6000 aC en Chipre, no son lo bastante grandes como para considerarse cúpulas. Las primeras grandes cúpulas de piedra se dan en tumbas como el tholos del Tesoro de Atreo (Micenas, siglo XIII aC) y la Stupa de Sanchi (India, siglo III aC). Estas estructuras son poco elevadas al descansar directamente sobre el suelo, siendo la cúpula subterránea.

Del Panteón a Santa Sofía

Fue la civilización romana la primera en construir edificios con cúpula semiesférica. Se conocen ejemplos desde tiempos de Nerón, llegando a su punto culminante con el Panteón de Adriano, construido en 125 dC, y aún en pie. Debido a su enorme peso, los ingenieros tuvieron que tallar huecos en la cúpula, además de ser soportada por muros muy anchos.

Paralelamente, en Persia aparecieron las primeras cúpulas para las que se utilizaron desde el principio pechinas. Este nuevo elemento aportaba una sustentación fuerte a las cúpulas, permitiéndoles ganar en altura y aligerando poco a poco los muros. Los primeros ejemplos se encuentran en los palacios sasánidas de Firuzabad y Fars, erigidos alrededor del 240 y 430 respectivamente. La técnica se extendió a otras zonas de Asia Central, destacando los mausoleos de Bojara (943) y Tim (978), pero no evolucionó de manera sustancial.

A Bizancio llegó la idea de la pechina, que fue muy utilizada y perfeccionada. El máximo logro de esta técnica fue Santa Sofía de Constantinopla (537), una auténtica maravilla arquitectónica de la época, que fue la cúpula más grande del mundo durante casi mil años. La iluminación que proporciona es especialmente buena, gracias a que fue posible descargar de peso las paredes del edificio e insertar ventanas grandes. Fueron también ingenieros bizantinos los que diseñaron la Mezquita de la Roca (691) en Jerusalén y la Gran Mezquita de Damasco (715). Pronto el estilo islámico hizo suya la llamada cúpula de cebolla, que pasó después a Rusia en el siglo XIII.

Mientras, en Europa Occidental, la cúpula desapareció de la arquitectura después de la caída del Imperio Romano. Hubo varios buenos intentos, como el de crear medias cúpulas (ábsides), bóvedas de crucería o cúpulas cónicas como la del baptisterio de Pisa, completado en 1363 (aunque la actual es más reciente), pero la técnica de la cúpula semiesférica había desaparecido.

La reinvención de la cúpula

Entonces, Brunelleschi llegó y la reinventó a lo grande. Construyó la gran cúpula de Santa María del Fiore en Florencia (terminada en 1418), ganando un concurso para el que presentó su proyecto incompleto para evitar ser copiado. Inspirándose en la cúpula circular del Panteón de Roma, diseñó la suya con doble muro y forma octogonal. La cúpula reposaba sobre un tambor, en lugar de en el mismo techo, evitándose los andamios desde el suelo. De esta manera construyó la cúpula más alta de su tiempo, y un auténtico modelo arquitectónico, que fue copiado en San Pedro de Roma por Giacomo della Porta (no Miguel Ángel), en 1593. Las posteriores cúpulas de San Pablo de Londres (1708) y del Capitolio de Washington (1850) utilizan la misma técnica.

Otra vez paralelamente, en Persia, se construyó la cúpula del Mausoleo de Oljeitu (Soltaniyeh, 1312). Esta fue, de hecho, la primera cúpula de doble muro, y adicionalmente reforzada con arcos entre los dos muros, lo cual supuso una revolución arquitectónica en el mundo musulmán comparable a la de Brunelleschi. Supuso el comienzo de una verdadera escuela que construyó cúpulas tan grandes como la del Mausoleo de Khoja Ahmed Yasavi (Kazajstán, 1405) y el Taj Mahal (India, 1653).

Uno de los elementos más característicos del Barroco fue el uso de la cúpula ovalada, inventada por Giacomo da Vignola (capilla de San Andrés, Roma, 1553), y desarrollada sobre todo en las iglesias de Bernini y Borromini. Este tipo de cúpula dio un especial dinamismo a las iglesias barrocas. La más grande fue construida por Francesco Gallo en la Basílica de Vicoforte (Italia, 1733).

En tiempos modernos, uno de los mayores avances ha sido la invención de la cúpula geodésica por R. Buckminster Fuller en los años 50. Esta técnica, basada en la unión de elementos triangulares que reparte la distribución de la fuerza en la misma estructura, permite la construcción de cúpulas estables de dimensiones enormes. Actualmente, la cúpula semiesférica más grande del mundo es el Globe Arena de Estocolmo, terminado en 1989.