domingo, noviembre 11, 2007

Galletas de mijo o de plata

Cuenta Amadou Hampâte Bâ en su libro Mémoires que, en el África Occidental Francesa, el gobernador de Dakkar imponía un impuesto a la población indígena de sus territorios, algo llamado irónicamente entre los africanos "el precio del alma", por ser el impuesto a pagar por el derecho a la vida. Era a través de los comandantes de círculo que las recolecciones de impuestos se hacían efectivas.

"Galletas de plata?"

Un día del año 1916, el gobernador había hecho saber que, a partir de entonces, ya no se podía pagar el impuesto en especie, sino en metálico. El comandante del círculo de Dori convocó a los jefes de las tribus tuaregs para darles a conocer el nuevo reglamento.

Cuando estuvo delante del jefe de las tribus del Logomaten, dijo al intérprete: "Haz saber al jefe que, por orden del gobernador, desde ahora el impuesto ya no se pagará en especie, sino en monedas."

El intéprete se giró hacia el jefe y expresó en la lengua fula de Dori: "El comandante ha dicho que el gran gobernador ha dicho que ahora el impuesto deberá ser pagado en bouddi". Cabe señalar que en fula, la palabra bouddi sirve para designar tanto las monedas de cinco francos como las galletas de mijo cocidas.

El jefe tuareg, muy feliz, sonrió y dijo: "Intérprete! Da las gracias al comandante, y dile que dispongo de una gran cantidad de mijo, y también de sirvientes como para preparar tantos bouddi como quiera, como para alimentar a la población de Dori durante meses y meses!".

El intérprete se dio cuenta del error: "No se refiere a bouddi de harina de mijo, sino a bouddi en dinero." El jefe, confuso, pidió ver una muestra de la galleta que se le pedía. El comandante dio una moneda de cinco francos al intérprete, que se la tendió al jefe. Éste le dio vueltas, la miró, la sopesó, la mordió... después se la devolvió al intérprete: "Esta galleta de plata, dónde se ha cocinado?". Tras escuchar al intérprete, el comandante explotó: "En Francia! De dónde quiere que venga?".

"En Francia?", dijo el intérprete, estupefacto. "Intérprete, dile al comandante que sea razonable. Me pide que le de galletas de plata que se han cocinado en Francia, siendo que él mismo es francés. Yo soy un tuareg de Dori, que sólo sabe fabricar galletas de mijo. Debería ser yo el que le pidiera al comandante galletas de plata de su casa, y no al contrario! Si el comandante quiere que le pague el impuesto que debo a Francia con camellos, bueyes, corderos, cabras, mijo, arroz, mantequilla o esclavos, puedo hacerlo. Pero si exige que le dé las galletas que me enseña y que se cocinan en Francia, entonces quiere pelea. Acepto! Pero le prevengo: el tuareg que yo soy se encuentra en la pelea como pez en el agua!"

Acto seguido, tendió su brazo derecho al comandante: "Intérprete! Dile al comandante que me mire el brazo. No es ni menos blanco ni peor hecho que el suyo. Que mire mi nariz: no es menos recta que la suya. Soy tan blanco como él. Si estuviéramos solos, de hombre a hombre, el comandante no me dictaría su voluntad, porque no es ni más fuerte ni más valiente que yo. Si quisiera, le invitaría a un duelo personal en las dunas, y estaría seguro de vencerle. Pero no... la única ventaja que tiene el comandante sobre mí, y que le permite atormentarme con sus "yo quiero esto" y "no quiero eso", es porque su país es más fuerte que el mío."

Sin saludar, el jefe tuareg salió y saltó sobre su dromedario. No hubo duelo entre el comandante y el jefe, sino una guerra entre Francia y los tuaregs, especialmente las tribus del Logomaten y Oudalan. Fue la gran revuelta de 1916.

jueves, noviembre 01, 2007

Un Retiro que salió caro

El reinado de Felipe IV de España, "el Rey Planeta", fue testigo de uno de los mayores desastres urbanísticos de la Historia Moderna. Se trata del Palacio del Buen Retiro, que su valido el Conde-Duque de Olivares encargó en 1629 para que la decadente Corte se recreara y así apartarla de las responsabilidades del gobierno.

El Buen Retiro

El recinto comenzó siendo un terreno propiedad del Conde-Duque junto al Monasterio de los Jerónimos de Madrid, para luego adquirir tierras contiguas a los marqueses de Poyar y Tavera, además de donaciones de la propia villa, hasta sumar 145 hectáreas.

Se encargó el proyecto a los arquitectos Giovanni Battista Crescenzi y Alonso Carbonell, que diseñaron unos extensos jardines con zonas arboladas y de recreo, estanques, teatros, un coliseo, una leonera y una pajarera para exhibición de aves exóticas. Ya a partir de 1633 las mayores fiestas del rey se celebraban en este recinto, tanto bailes, como corridas de toros, naumaquias, y estrenos de los mejores dramaturgos del Siglo de Oro (Calderón de la Barca, Lope de Vega y Tirso de Molina actuaron allí). Durante su reinado nunca se abrió a la población.

Pero de puertas afuera la realidad era muy distinta. El pueblo de Madrid, agobiado con asfixiantes impuestos para pagar las interminables guerras de Flandes y por una inflación causada por el oro traído de América, se encontraba en un estado de gran precariedad. Y las obras que se llevaron a cabo en El Retiro no hicieron más que causar una mayor carestía, disturbios y críticas.

Por si fuera poco

La obsesión del rey por coleccionar obras de arte le llevó a comprar extensas series de pinturas (más de 800 en diez años) a autores de Madrid, Roma y Nápoles. En 1633 pidió un palacio-museo con interiores lujosos capaz de albergar todas estas adquisiciones. Hubo pues que planificar esta nueva gran construcción, a la que el rey añadía sucesivamente innumerables anexos, y hacerlo de manera rápida y barata para acallar las críticas. El palacio se construyó en sólo siete años, poniendo al país al borde del colapso económico, y utilizando materiales de baja calidad (piedra sólo en la base, los muros eran de ladrillo y el forjado de madera).

A Quevedo se atribuyen los versos "no es buena ocasión / que cuando hay tantos desastres / hagas brotar fuentes de agua / andes haciendo retiros / y no haciendo soledades". Matías de Novoa culpó a Olivares de meterse "a labrar un edificio ridículo y sin provecho y en todas materias inútil, de paredes delgadas y de flacos fundamentos, desfavorecido de la Naturaleza y del Cielo, estéril y arenoso, querido forzarla a la fecundidad y al ornamento de las plantas a peso de dinero, no suyo ni de su patrimonio sino de las sisas de la Villa". En la capital todo eran murmullos y chanzas a propósito del palacio, que fue conocido como "el gallinero" a causa de su fealdad exterior y la gran pajarería que albergaba.

Desde 1735 hasta 1764, cuando se finalizó el nuevo Palacio Real, la familia real tuvo que vivir en el Palacio del Retiro, que detestaba a causa de la delgadez de sus muros y la mala calidad de la construcción. Esta fue finalmente la causa de su final, un deterioro progresivo que, cuando los franceses se instalaron allí en la Guerra de la Independencia, provocó la ruina total del palacio.

El palacio fue fiel reflejo de lo que fue el reinado de Felipe IV, una grandeza sobre pies de barro. Su triste final vino con su demolición por orden de Isabel II, y la recalificación y venta de sus terrenos, que se habían convertido en el centro de Madrid, en lo que fue uno de los grandes pelotazos urbanísticos de la historia de España. Hoy se conserva gran parte de los jardines (totalmente reformados) y un salón de fiestas (el Casón del Buen Retiro).

viernes, octubre 19, 2007

Trabajos forzados

A lo largo de la Historia ningún gobierno ha cesado de intentar que los presos produjeran riqueza a través del trabajo forzado. De hecho, la cárcel tiene su origen en los alojamientos para esclavos, mano de obra forzada que ya desde la Antigüedad existía en Egipto, Asiria, Grecia, Roma y los califatos islámicos. Los esclavos provenían de criminales, prisioneros de guerra, y niños abandonados, además de los propios hijos de esclavos.

En la Edad Media, el Imperio Carolingio se sustentaba en un 20% de población esclava, pero a causa de la prohibición por parte de la Iglesia, esta práctica se abandonó entre cristianos. Las relaciones evolucionaron a partir del siglo X hacia la servidumbre, en la que el campesino estaba ligado a la tierra y su amo. Este sistema perduró en todo el mundo, con variaciones, desde los señores feudales de Europa hasta los Shogunatos de Japón. En Inglaterra desapareció a lo largo del siglo XVII y en Francia en 1789, mientras en Europa Oriental duró hasta bien entrado el siglo XIX.

Una forma moderna de servidumbre es el peonaje, bajo el cual los trabajadores firman contratos temporales en los que sólo se les paga por alojamiento y alimentación. Esta práctica laboral fue dominante en las tempranas sociedades modernas coloniales del siglo XVII y XVIII, y sigue siendo común en muchos países en vías de desarrollo, como la India y Bangladesh.

En 1452 el Papa Nicolás V emitió la bula “Dum Diversas”, que permitía a los reyes cristianos a reducir a sarracenos, paganos e infieles a la esclavitud hereditaria. Tal hecho comenzó el tráfico masivo de esclavos negros, que duraría hasta la abolición de la esclavitud durante el siglo XIX. Gracias a la colaboración de los más poderosos imperios africanos (Songhay, Benín), los europeos sustituyeron a los árabes como principales exportadores de esclavos africanos. Estos esclavos fueron asentados en su mayoría en las colonias de América para trabajar en las grandes plantaciones. Aun después de la abolición de la esclavitud, los antiguos estados esclavistas del Sur de Estados Unidos adoptaron los “Black Codes” que imponían el trabajo forzado y el derecho al castigo corporal de los negros, en vigor hasta 1866. En la actualidad la esclavitud todavía existe en forma de tráfico de personas (especialmente mujeres y niños) secuestradas para ejercer como esclavos sexuales o trabajadores. Hoy en día existen más de 27 millones de esclavos en el mundo.

Prisiones y colonias

No es hasta la aparición del concepto moderno de la gradación de castigos que se institucionalizan las cárceles. Hasta entonces, el encierro carcelario era para enemigos políticos, ya que los criminales comunes eran ejecutados o enviados a las galeras (el rey francés Luis XIV redujo las penas de muerte para contar con una flota bien aprovisionada). Es a partir del desarrollo económico capitalista e industrial, con la emigración masiva a las ciudades, que las autoridades trataron de convertir a las nuevas multitudes de pobres y desocupados en una fuerza provechosa, y se construyen edificios con funciones penitenciarias.

Durante el siglo XVIII, las nuevas ideas humanistas y socialistas utópicas definen al delincuente como víctima del orden social, y defienden la cárcel como un método de corrección con penas necesariamente largas, llevando a una masificación de las prisiones. De esta manera las cárceles se dotaron de sistemas de vigilancia complejos, ya que éstos se suponían beneficiosos para el desarrollo del arrepentimiento, del mismo modo que el control de los obreros suponía una mejora de su rendimiento en el trabajo.

Ante el encarecimiento de almacenar a tantos presos en sus cárceles, Gran Bretaña fue el primer país en aplicar el trabajo forzado durante el siglo XIX (en minas o construcción de infraestructuras), pero hasta 1853 no diferenció el trabajo asignado a los distintos tipos de criminales en función de la gravedad de su delito. También las potencias coloniales alentaban a los infractores a optar por alistarse en los ejércitos en lugar de ser encerrados en una cárcel (como Gran Bretaña en la Segunda Guerra Mundial). O en tiempos de paz, el destierro a colonias deshabitadas era una solución frecuente que, colonizando nuevos territorios, alejaba a los indeseables de la metrópolis.

Australia recibió como primeros pobladores europeos a unos 800 presos británicos, en una fecha que se conmemora hoy como día nacional. A lo largo de las décadas posteriores, miles de reos fueron a poblar los centros de detención y de trabajo forzado de diversas instalaciones carcelarias coloniales. Francia creó colonias penitenciarias en sus posesiones sudamericanas de Guayana Francesa, célebres por el trato brutal que recibían los presos hasta su clausura a mediados del siglo XX.

Muchas colonias surgieron desde el principio con fines de producción, durante los siglos XIX y XX fueron instalaciones características de gobiernos autoritarios que explotaron con saña a los presos, como la Alemania Nazi, la Unión Soviética, China, Rumania y Vietnam del Norte. También las potencias vencedoras de la Segunda Guerra Mundial utilizaron a alemanes como mano de obra forzosa para reconstrucciones.

Los primeros campos de concentración Nazis se construyeron en Alemania para albergar oponentes políticos del régimen. A partir de 1942 se crearon campos cerca de fábricas para proveer de mano de obra forzosa. IG Farben estableció una planta de caucho sintético en Auschwitz III (Monowitz), y otros campos se situaban cerca de fábricas de aviones y cohetes, y de minas de carbón. Los prisioneros eran frecuentemente enviados en masa a las cámaras de gas cuando era necesario renovar la mano de obra.

La Unión Soviética creó una enorme red de Gulags (al menos 476) para servir como destino de las víctimas de las purgas de Stalin, especialmente minorías étnicas y, tras la Segunda Guerra Mundial, a alemanes e incluso soldados del Ejército Rojo liberados. De ellos, los más tristemente famosos fueron los campos construidos en Siberia al norte del Círculo Polar, en Kolyma, Norilsk y Vorkuta. En total unos 18 millones de personas pasaron por este tipo de campos, de los que más de la mitad murieron. Los Gulags fueron uno de los pilares del desarrollo industrial soviético, ya que se les asignaron principalmente las tareas de explotación de los recursos naturales y construcción de infraestructuras en áreas remotas del país.

Un negocio lucrativo

En Estados Unidos se ha comenzado a privatizar los servicios de encarcelamiento (Wackenhut Corrections, Correctional Services Corporation y Corrections Corporation of America), aduciendo que los costes de la administración privada son menores que los de la administración pública. Este tipo de empresas-prisión ofrece a los presos trabajar por unos ingresos mucho menores que los ciudadanos comunes, ya que se incluye el ligero coste de su manutención. Por lo tanto, las prisiones pueden hacer contratos muy ventajosos con grandes corporaciones, para trabajos de ensamblaje de sus productos.

jueves, octubre 11, 2007

Increíble Benín

En 1602 el comerciante holandés Pieter de Marees describió la ciudad de Edo (hoy Benin City), capital del Imperio de Benín, con estas palabras: "La ciudad de Benín, amurallada, se compone de un sistema de enormes calles rectas. Estas calles, aunque no están pavimentadas, son muy anchas y están bien mantenidas [...]. Buenas y espaciosas casas de madera se extienden a lo largo de las calles, contando con porches cubiertos [...]. El palacio del rey es muy grande, con galerías tan extensas como las más de Ámsterdam, vigiladas constantemente, y soportadas por pilares de madera encajados con planchas de cobre sobre las que se ven grabados describiendo victorias militares pasadas. Entré tan profundo dentro de este edificio que a cualquier parte que miraba sólo veía puerta tras puerta que desembocaba en otros lugares" [de Marees, 1602].

En su obra "Descripción de Guinea", donde recopilaba información sobre usos y costumbres de los pueblos indígenas de la costa de Benín, de Marees describía mayormente a la población como "belicosos, promiscuos, salvajes y ladrones". Sin embargo, en su obra logró retratar muchos aspectos de la avanzada cultura de los Bini.

Increíble Benín

Efectivamente los europeos encontraron allí un imperio con un complejo sistema administrativo. El rey, el Oba, tenía un gran poder religioso (de hecho el país nunca se convirtió al cristianismo) y político, aunque éste estaba supervisado por dos concilios, uno hereditario, los Uzama, y otro electo, compuesto por los jefes territoriales del reino, y con gran influencia sobre las decisiones del Oba. También la mayoría de los reyes de los territorios cercanos tenían un título elegido por el pueblo y no hereditario.

La cultura del Imperio de Benín era, al contrario de la de los colonizadores europeos, muy social. Mientras en Europa la tierra era vista como una propiedad y una inversión, en África era una propiedad común, en la que cada individuo poseía el derecho a trabajar trozos de ella, pero nunca sobre la propia tierra, ya que ésta era del clan o la comunidad. Igualmente, el nombre de los recién nacidos era decidido por acuerdo común del pueblo.

Una Edad de Oro con trampa

La llegada de los portugueses significó un profundo cambio social. Los Bini no tenían por costumbre el intercambio comercial con fines de lucro, pero el comportamiento de avidez por la riqueza, característico de los europeos, fue imitado finalmente por los indígenas. "Con el paso del tiempo ellos ganaron tanto conocimiento de los productos, que casi nos sobrepasaban" [de Marees, 1602]. En efecto, tras un tiempo de relaciones comerciales, los africanos comprendieron que en Europa no tenían el oro de Benín ni el cobre del Sahara, de modo que tenían el poder de subir los precios al haber cada vez más clientes y tratarse de un negocio de valor creciente, hasta el punto que "se volvieron tan orgullosos y ansiosos como avarientos ricos. Tras ver que era buena mercancía, procuraban por todos los medios de falsificar el mismo oro, transformando 100 gramos en 150 y engañando de esta manera a los extranjeros".

Los habitantes de Benín tenían una arraigada cultura del alcohol, lo utilizaban constantemente para celebrar nacimientos, ofrendas, cultos a la tierra y multitud de ritos sociales. Destilaban a partir de miel, plantas y mijo, y producían una especie de ron de baja graduación, de modo que al probar el fuerte aguardiente que trajeron los europeos, el alcoholismo se convirtió en un mal común. De Marees ya describió que "eran por naturaleza grandes bebedores", y que, a falta de costumbre a esta bebida, se volvían fácilmente agresivos. Esta circunstancia fue muy aprovechada por los europeos, junto al tráfico de armas de fuego, para promover guerras tribales que se convirtieron en una fuente para comenzar el comercio de esclavos.

Así pues, el Impero de Benín complementó el comercio de oro con el de marfil, pimienta, pieles, y sobre todo, esclavos obtenidos de guerras. A lo largo de los siglos XVI y XVII se convirtió en el imperio más rico y poderoso de África Occidental, y surgió una clase comerciante con un afán de lucro comparable al Occidental. Exploradores británicos advirtieron que el Oba era capaz de reunir un ejército de veinte mil hombres en un día, y hasta cien mil hombres si era necesario.

El fin del imperio llegó con la abolición de la esclavitud, de la que su riqueza había llegado a ser totalmente dependiente, y Benín entró en un período de decadencia que se tradujo en descenso de ingresos, pérdidas territoriales y emigración. De esta manera, en 1897, los británicos ocuparon y saquearon la ciudad de Edo. El reino se convirtió en el protectorado de Nigeria, y las magníficas obras de arte de los Bini se guardan ahora en una sala del Museo Británico.

jueves, agosto 23, 2007

Vacaciones

Recién llegado de vacaciones, me parece oportuno hablar sobre el por qué tenemos días de descanso, quién decidió cuándo transcurrirían, y desde cuándo nos vamos a la playa o a la montaña de turismo.

Orígenes de las vacaciones

Originariamente, los días de descanso venían dados por festividades religiosas o ciclos naturales. Mientras la población ha sido mayoritariamente rural, el mayor período de descanso (que coincidía casi siempre con celebración de festivales) ha sido después de la cosecha, en un período que varía según el lugar y los tipos de cultivo, entre Agosto y Diciembre.
Los primeros desplazamientos debidos a celebraciones eran peregrinaciones a centros religiosos (el Oráculo de Delfos, la Meca, el Templo de Mahabodhi, Camino de Santiago, etc.), o eventos culturales, como las Olimpiadas, y se hacían muy pocas veces en la vida. Ya en estos viajes era común traer "souvenirs" de vuelta a casa. A finales de la Edad Media surgen los primeros establecimientos conocidos como "hoteles", creados para dar alojamiento a personajes importantes que se desplazaran con todo su séquito. Las clases pudientes, además, solían tener una villa o palacio como residencia alternativa, muchas veces cerca de la costa, donde el clima era suave. Algunos lugares empezaban a destacar como destinos turísticos, como Baiae (Italia) en la República Romana.

Edad Moderna: Turismo a la inglesa

Es en el siglo XVI cuando empieza a nacer el interés por viajar y explorar nuevos lugares. En Inglaterra, se hace costumbre entre la aristocracia enviar a los hijos durante un "Grand Tour" (de ahí la palabra "turista") de varios años con el fin de completar su formación y vivir nuevas experiencias. Es también de esta época el renacer de las termas (convertidas ahora en centros termales apartados de las ciudades) y las playas, donde primero se desplazaba la realeza inglesa (Weymouth, Brighton, etc.), para después extenderse a las clases altas por puro deseo de imitación. El renovado interés por disciplinas como la botánica, arqueología o paleontología dieron lugar a la afición por el excursionismo durante los meses de primavera y verano.
El siglo XIX ve la revolución de los transportes y la aparición de líneas de ferrocarriles y buques transoceánicos que facilitan y abaratan los grandes desplazamientos para la nueva burguesía, más mayoritaria que la antigua aristocracia, y también con dinero y tiempo libre para gastar. Se generaliza el turismo de salud, y a las playas se le une la montaña: es la época del senderismo y los sanatorios. Surgen las primeras iniciativas empresariales, casi todas inglesas, relacionadas con el turismo: la primera agencia de viajes "Cox & Kings" (1758), la primera compañía transoceánica "Black Ball Line" (1818), el primer viaje organizado por Thomas Cook (1841), los primeros cheques de viajero por "American Express" (1891) y los primeros hoteles de confort por César Ritz (1898).
También fueron ingleses los que, buscando una nueva temporada de ocio, iniciaron el turismo invernal en los pueblos suizos de Zermatt y St Moritz en 1864, donde se crean las primeras estaciones invernales. Este hecho coincide (no casualmente) con la invención del esquí moderno por Sadre Norhein (1825) y su técnica del "telemark".

Turismo moderno

Es a partir de los años 50 cuando se produce el "boom" turístico en el mundo Occidental, gracias a la estabilidad política, la elevación del nivel de vida, la generalización de automóviles asequibles y la urbanización de la sociedad (que genera una nueva cultura del ocio basada en escapar del "stress" de la vida cotidiana). Es también ahora cuando se produce una masificación del turismo: primero la escapada con vehículo a la costa, y después, con la aparición del avión a reacción, los paquetes turísticos estandarizados a destinos exóticos. En los años 60 se legislan todos los aspectos del turismo (seguros, derechos del viajero, vacaciones pagadas).
A partir de los 80 entramos en el turismo moderno, diversificado en varios tipos diferentes (turismo cultural, rural, de salud, de riesgo), caracterizado por la liberalización e internacionalización de las grandes compañías turísticas y el libre intercambio de personas en la Unión Europea. También aparece recientemente la figura del "backpacker", o turista independiente con pocos recursos, y las compañías de vuelos de bajo coste. Esto está generando últimamente una nueva concepción del turismo basada en la libertad y el "hazlo tú mismo", en un mundo donde los individuos ya poseen la formación y el poder para hacerlo así.

viernes, junio 22, 2007

Dos Alemanias

Breve cronología del proceso que llevó a la división de Alemania tras la Segunda Guerra Mundial.

12 - 16 Septiembre 1944: Durante la Conferencia de Quebec, se aprueba el Plan Morgenthau para la ocupación de Alemania. Dicho plan pretendía desmantelar toda la industria pesada alemana y convertir el país en dos "estados agrícolas" independientes para evitar futuros rearmes. El Plan fue finalmente rechazado, pero sirvió como guía para el proceso posterior.

8 Mayo 1945: Rendición incondicional de Alemania a cargo del mariscal Doenitz. 15 días después el Estado Mayor Alemán es arrestado.

5 Junio 1945: Establecimiento del Concilio del Control Aliado, con sede en Berlín, para el gobierno de la Alemania ocupada, con poder compartido entre EEUU, la Unión Soviética, Reino Unido y Francia.

Fin de Mayo 1945: Marcha de la muerte de Brno. De 24000 alemanes de los Sudetes forzados a caminar hacia la frontera austríaca expulsados de Checoslovaquia, casi 1000 mueren por violencia o enfermedad.

17 Julio - 2 Agosto 1945: Conferencia de Potsdam. Partición de Alemania y Berlín en 4 territorios administrados por EEUU, la Unión Soviética, Reino Unido y Francia. La Unión Soviética unilateralmente rectifica la frontera alemana con Polonia a la línea Oder-Neisse. Se acuerda la expulsión forzosa de la poblacion alemana (y mixta) de todos los países de Europa del Este. Esto significará más de 14 millones de desplazamientos en los siguientes 4 años. Se acuerda, en base al Plan Morgenthau, la reducción de la industria pesada alemana y un control de su comercio internacional. Sin embargo, no se llega a un acuerdo sobre la ocupación, ya que la URSS exige un estado único desmilitarizado bajo su dominio.

Enero 1946: Comienzo del proceso de "desnazificación".

5 Marzo 1946: Se ratifican los Tratados de Benes, a partir de los cuales toda la propiedad de los alemanes residentes en los Sudetes y expulsados de Checoslovaquia son expropiadas por el estado checoslovaco como pagos de guerra. Alemania se convierte poco a poco en un país prácticamente sin recursos para alimentar a una población excesiva y pobre.

29 Marzo 1946: Comienza el Primer Plan de Desindustrialización de Alemania, que pretende reducir la industria pesada al 50% de los niveles anteriores a la guerra. Se limita la producción de acero y de automóviles, y se potencia la de bebidas, electrodomésticos, madera y Coca-Cola.

Marzo 1947: Se hace pública la "Doctrina Truman" de contención al Comunismo emergente. Empieza la Guerra Fría.

Invierno 1946-1947: Invierno especialmente duro, la situación de la población alemana se hace insostenible debido a la falta de alimentos y combustible. La mortalidad infantil del país asciende al doble de la de Europa Occidental.

12 Julio 1947: Se propone el Plan Marshall. La Unión Soviética lo rechaza y obliga a todos los estados de Europa Oriental a hacerlo también, en el primer distanciamiento relevante entre las potencias aliadas.

Julio 1947: La ocupación americana en Alemania es cada vez más impopular. EEUU decide cancelar la directiva de ocupación vigente, y la sustituye por otra que tiene por objetivo la re-industrialización de Alemania. El presidente Truman pretende con esto recuperar un aliado económicamente fuerte en Europa sobre el que se desarrolle la economía maltrecha del continente, y evitar que el bajo nivel de vida del país lleve a un golpe comunista. Francia prefiere conservar la directiva dura. La URSS se opone frontalmente a la modificación, continuando la desindustrialización (en su caso, traslado de la industria alemana a Rusia) en su zona.

Enero 1948: EEUU extiende el Plan Marshall a Alemania, e impulsa la reforma monetaria introduciendo el Marco Alemán en su zona de ocupación en Junio de ese año.

Marzo 1948: La URSS se retira del Concilio de Control Aliado en respuesta a las medidas económicas tomadas por los occidentales en su zona. Comienza a instalar un sistema comunista en su zona de ocupación, así como en Berlín Oriental.

24 Junio 1948: La URSS impone el Bloqueo terrestre a las tres zonas occidentales de Berlín a través de su zona de ocupación, aduciendo que la garantía de esta comunicación nunca se había acordado. El General Clay propone el avance de una columna acorazada a Berlín con orden de abrir fuego si es atacada. El gobierno Truman rechaza la propuesta como "demasiado cercana a una guerra". Se acuerda abastecer la ciudad mediante tres corredores aéreos (uno administrado por cada aliado occidental) utilizando aviones civiles y militares.

4 Abril 1949: Se crea la OTAN como medida de presión a la Unión Soviética.

11 Mayo 1949: La URSS levanta el bloqueo de Berlín, ante su inefectividad y la presión internacional. 65 alemanes,americanos y británicos han muerto durante las operaciones de abastecimiento, especialmente difíciles a causa de las obstrucciones puestas por los soviéticos.

23 Mayo 1949: Se establece el gobierno de la Republica Federal de Alemania en los territorios ocupados por EEUU, Francia y Reino Unido, con capital en Bonn. Berlín Occidental permanece bajo el estatus de ocupación militar americana, aunque a sus residentes se les concede la ciudadanía alemana.

7 Octubre 1949: La URSS funda la República Democrática Alemana en su zona de ocupación, con capital en Berlín. El país, no reconocido internacionalmente, permanece bajo ocupación soviética.

1952: Ante el flujo de alemanes orientales hacia el Oeste, la URSS sella las fronteras y establece controles en los pasos.

Mayo 1955: Alemania Oriental cambia su estatus de territorio ocupado, a aliado de la Unión Soviética.

14 Mayo 1955: Se crea el Pacto de Varsovia. Alemania Oriental se une en 1960.

13 Agosto 1961: Miles de alemanes orientales siguen pasando diariamente a Alemania Occidental a través del coladero de Berlín. El gobierno de Alemania Oriental, bajo la aprobación de la Unión Soviética, comienza a construir el Muro de Berlín para sellar ese paso, aduciendo la necesidad de levantar una "barrera de protección anti-fascista".

Junio 1962: Se crea la "franja de la muerte", un espacio vigilado cercano al Muro por su parte oriental. Se tiran barrios de casas para dejar un espacio libre y facilitar el disparo desde las torres de vigilancia. Hasta su destrucción en 1989, se calcula que unas 200 personas murieron intentando saltar el Muro.

21 Octubre 1969: Willy Brandt es nombrado canciller de Alemania Federal. Bajo su mandato se impulsa la Ostpolitik, un proceso de acercamiento y normalización de las relaciones entre las dos Alemanias. A la larga, esta actitud implicará el reconocimiento por parte de la comunidad internacional de la existencia de dos Estados soberanos independientes, y la inmovilidad de las fronteras (tras el tratado de Moscú en 1970).

jueves, junio 07, 2007

La Europa de las Regiones

El Acta Única Europea de 1986 fue la primera revisión importante del Tratado de Roma que había creado la Comunidad Económica Europea en 1957. El Acta suponía un compromiso de progreso conjunto, y una nueva manera de coordinar las actividades económicas, tras el fracaso de las economías semiplanificadas y el colapso del sistema de Bretton Woods (dependiente del dólar) que se produjo en los años 70.
Resultado del Acta fue la creación del Sistema Monetario Europeo (llamado "de la serpiente europea en el túnel", ya que las monedas europeas flotaban en grupo frente a otras divisas). Fue el primer paso para la llegada de la economía del euro.
Otro paso que se pretendía dar fue la reforma administrativa de la recientemente denominada Unión Europea, cada vez más compleja a la hora de tomar decisiones conjuntas (el sistema de vetos nacionales hacía los acuerdos conjuntos muy largos o imposibles). Sin embargo, no se trataron temas políticos (la ausencia de una defensa y asuntos exteriores común) ni muchos económicos (como el aberrante presupuesto agrícola en boga desde la entrada de España y Portugal). Pero los países sí estaban de acuerdo en una cosa: alcanzar un mercado libre de bienes y trabajo.
Así pues, el sistema de toma de decisiones era casi únicamente económico. Para agilizarlo, se cambió el sistema nacional de acuerdos por otro en el que las regiones tenían acceso directo al Consejo Europeo de Bruselas y podían actuar independientemente de su organismo nacional correspondiente. La Europa de las Regiones ya existía.

Un nuevo desequilibrio

El resultado fue una modificación de las decisiones presupuestarias tomadas por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) que identificaba regiones europeas atrasadas y distribuía las inversiones para impulsar su economía. Ahora las regiones esquivaban a los gobiernos, por lo general poco dispuestos a cooperar en inversiones regionales. Algunas de ellas, generalmente las más ricas (como Cataluña y Baden-Wurtemberg), establecieron sus propias oficinas en Bruselas para constituir auténticos grupos de presión.
Consecuencia? El desequilibrio de la riqueza no se redujo (más bien al contrario), sino que se redistribuyó por regiones (en vez de por países). Ahora existía un grupo de regiones de primer orden con representación directa en Bruselas (Lombardía, Cataluña, Flandes, Baden-Wurtemberg, Baviera, Ródano-Alpes...) y otras empobrecidas (Andalucía, Escocia, Valonia, Algarve...). Una nueva y gravosa burocracia cada vez más corrupta, que no dudaba en manipular los datos de las subvenciones, vino a agudizar el problema.
En conclusión, Europa, sin resolver sus viejos defectos de clientelismo y corrupción, sólo consiguió diluirlos en una nueva estructura donde los abusos seguían a la orden del día. Unas reformas económicas basada en la manera de pensar intervencionista de los años 50 y 60 (que ya se había mostrado ineficiente) deslegitimizaron un poco más a una Unión que hoy día se encuentra renqueante y necesitada de medidas reales.
Algo sí consiguió en definitiva: la aparición de una nueva manera de sub-nacionalismo regional. No es casualidad que en las regiones más subvencionadas de Europa, este regionalismo ha pasado del folclorismo retrógrado tradicional a una conciencia en ocasiones independentista, en la que ha aparecido un desprecio por la identidad gubernamental pero ha crecido la conciencia europeísta de sus habitantes.

domingo, abril 22, 2007

De qué murió Descartes?

René Descartes, el hombre considerado como precursor del Método Científico y autor de libros revolucionarios como su Discurso del Método, murió en circunstancias oscuras que hasta hoy no se han podido aclarar.

En 1646, la impetuosa reina Kristina de Suecia, aficionada a las artes y la filosofía (aunque poco profunda en sus pensamientos, según admitió el propio Descartes), comenzó a cartearse con el filósofo, que se encontraba en su retiro en Holanda. Impresionada por sus enseñanzas, lo hizo llamar como invitado a la corte sueca para que fuera su profesor de matemáticas y filosofía. Esto formaba parte de su plan de rodearse de célebres pensadores europeos y convertir Estocolmo en un gran centro cultural.

Después de varias "invitaciones" forzosas, para las que la reina envió a un almirante y más tarde un buque de guerra, en 1649 Descartes aceptó su oferta a regañadientes. En Estocolmo fue recibido con todos los honores, se le incorporó a la aristocracia sueca y se le ofrecieron tierras conquistadas en Alemania.

Muerte en la Corte

No disfrutó de la vida en la corte. Aparte de algunos encargos puntuales (como unos versos en francés para un ballet, o unos planes para la Academia Sueca) sólo tenía que enseñar a la reina por las mañanas. El problema era que Kristina era extremadamente madrugadora, y fijó las horas de sus clases a las 5 de la mañana en pleno invierno sueco. Para Descartes, acostumbrado a quedarse leyendo y pensando en la cama hasta mediodía, fue un duro golpe. Como solía decir, "los pensamientos de los hombres se congelan aquí en invierno, igual que el agua". Cinco meses después de su llegada, el 11 de febrero de 1650, murió.

La versión oficial de la época dice que murió de neumonía. Tras tratar a un embajador francés en Estocolmo, que había contraído esta contagiosa enfermedad, Descartes enfermó a su vez y murió una semana más tarde. Considerando su poca costumbre al frío norteño, parece plausible. Se le enterró en un cementerio para niños no bautizados (al ser católico en un país protestante), y unos años más tarde volvieron sus restos a Francia. Caso cerrado.

Sin embargo, el embajador francés, Hector P. Chanut, grabó en su lápida esta inscripción: "Expió los ataques de sus rivales con la inocencia de su vida". Así pues, alguien pudo asesinarle. Motivos no faltaban, siendo un católico más influyente que la mayoría de los nobles. Se le pudo considerar peligroso y culpable de las inclinaciones catolicistas de la reina Kristina (que cuatro años después abdicó, se convirtió y se fue a vivir a Roma).

La prueba de la mentira

En 1980, por pura casualidad, se encontró la prueba. El científico alemán Eike Pies, revisando correspondencia de su ancestro Willem Piso en la Universidad de Leyden (Holanda), dio con una carta que le enviaba Johann van Wullen, médico personal de la reina Kristina y testigo de la agonía de Descartes. En la carta se detallan los síntomas día por día: debilitamiento, vómitos, diarrea, mareos, pigmentación de la piel, lesiones cutáneas, enteritis... síntomas comunes en una intoxicación por arsénico.

Entonces, Descartes fue envenenado casi con total seguridad. Cómo se ocultó la verdad? En la carta, Wullen indica que la reina quiso leerla antes de ser enviada e indicó que no cayera en manos de extraños. Probablemente Kristina quería salvar del desprestigio a la monarquía sueca, que ya era objeto de rumores e intrigas palaciegas a causa de las excentricidades de la reina. De esta manera, nunca se llegó a investigar el asesinato. Y los libros de Historia todavía cuentan la versión "oficial" de los hechos.

lunes, abril 09, 2007

Historia de los palillos

Siguiendo un buen comentario de K-dreaming sobre la Historia del tenedor, me he puesto a indagar sobre la Historia de los palillos.

Es comúnmente admitido que los palillos aparecieron en China hace alrededor de 5000 años. Antes de esa fecha, la comida se retiraba de grandes ollas en el fuego pinchados en largos palos cortados de los árboles. A lo largo del tiempo, la población fue creciendo y los recursos de combustible se hicieron escasos. Esto hizo que poco a poco se impusiera una forma más rápida de hacer la comida que requiriera menos madera, para lo cual la comida se cortaba en trozos pequeños para cocinarse antes. El alimento se podía comer directamente de la olla, eliminando la necesidad de cuchillos, y las ramas se convirtieron gradualmente en palillos.

Aunque el par de palillos más antiguo que se conserva data de la dinastía Tang (siglos VII a X dC), está escrito en el Liji (Libro de los Ritos) que se usaban palillos ya durante la dinastía Shang (siglos XVI a XII aC). Sima Qian afirmó en su libro de Historia, que el último rey de la dinastía utilizaba palillos de marfil. Según los expertos, los palillos de bambú y de madera deberían datar de al menos 1000 años antes. Durante los siglos siguientes se pusieron de moda los palillos de bronce, oro y plata. Estos últimos fueron especialmente populares entre la aristocracia, ya que se pensaba que la plata se volvía negra en contacto con veneno. Esta creencia es exagerada (en realidad la plata no reacciona al contacto con arsénico ni cianuro), pero tiene algo de cierta: los huevos, cebollas y ajos podridos emiten sulfuro de hidrógeno, que sí cambia el color de la plata.

Seguramente las enseñanzas de Confucio contribuyeron a fomentar el uso de los palillos en la mesa. El filósofo dijo, literalmente: "el hombre honorable y correcto separa bien lejos el matadero y la cocina. Y no permite el uso de cuchillos en su mesa". A causa de la popularidad de Confucio, que por cierto era vegetariano, este dicho erradicó la costumbre occidental de usar cuchillos en la mesa.

Alrededor del siglo VI dC, el uso de palillos se expandió a otros países como Corea, Vietnam y Japón. Aunque en Japón fueron en principio usados sólo para ceremonias religiosas, pronto adquirieron popularidad culinaria, y los japoneses crearon un nuevo tipo de palillos propios de su país: con punta más afilada que los chinos, y unidos en la base. A partir del siglo X se eliminó esta unión y aparecieron los palillos japoneses como los conocemos hoy. También en Tailandia se expandieron, pero en el siglo XIX el rey Rama V introdujo los utensilios occidentales, limitando el uso de palillos a los fideos.

Utensilios semejantes a palillos fueron desenterrados en los yacimientos arqueológicos de Megiddo (Israel), pertenecientes a invasores escitas de Canaán anteriores y contemporáneos de Moisés y Josué. Este descubrimiento revela la extensión del comercio entre Oriente Medio y Extremo Oriente en la antigüedad. Los palillos también eran utensilios comunes en los hogares de los uigures en las estepas mongolas en los siglos VI a VIII.

sábado, marzo 24, 2007

Sangre azul

Es interesante ver cómo los títulos nobiliarios en Europa Occidental han cambiado su significado a lo largo de la Historia. Algunos con origen tan antiguo como el Imperio Romano, durante la Edad Media han adquirido su sentido ligado a la propiedad de la tierra. Actualmente los títulos son meramente honoríficos.

Duque

El título de duque es tradicionalmente el de más alto rango. La palabra viene del latín "dux", que significaba "comandante militar", y era empleado tanto por romanos como por germanos para referirse a sus líderes guerreros. En el ejército romano, un dux era un general al cargo de dos o más legiones, que normalmente gestionaba el gobierno de una provincia (tanto civil como militar). Con el Imperio Romano, los poderes del dux fueron limitados a los estrictamente militares, dependiendo del gobernador (normalmente un "comes") para hacer uso de ellos. En Bizancio, los dux se convirtieron en virreyes a la cabeza de todos los servicios administrativos y militares.

Durante la Edad Media, los duques pasaron a ser el título nobiliario más cercano al rey, y su función era esencialmente militar, aunque con un aspecto territorial, ya que ejercían su poder en un conjunto de condados. Por supuesto, existen variaciones en el sentido de los duques en cada reino. Los duques francos eran los nobles de más rango, de donde salieron los gobernadores de provincias, aunque también aparecen liderando expediciones militares lejos de sus ducados. Más tarde, Carlomagno reestructuró administrativamente su reino multiplicando el número de condes, y disminuyendo el de duques, limitándolo a los nobles más cercanos a él. En España e Italia, los duques visigodos y lombardos, respectivamente, eran los mayores propietarios de la tierra y, junto con los obispos, elegían al rey de uno entre ellos. Aunque nominalmente eran leales al rey, el concepto de la monarquía era nuevo para ellos y los duques actuaban independientemente de la autoridad real, especialmente en Italia central y meridional, donde el duque de Spoleto y el de Benevento eran auténticos soberanos. También en Alemania los ducados eran reinos independientes dentro del Sacro Imperio, y en Italia, los "doges" eran los jefes de estado de algunas repúblicas de la península (Génova, Venecia). En tiempos más modernos, aparecen variantes del título (Conde-duque en España, Archiduque en Austria) para designar a la cabeza del Estado.

Conde

Etimológicamente proviene del latín "comes", que significaba compañero o delegado del emperador durante el Imperio Romano. Su origen está en los personajes que rodeaban a Augusto ("amici Augusti"), normalmente elegidos entre los senadores, que cuando viajaba se convertían en "comites Augusti", siendo su papel solamente el de consejeros personales. Desaparecieron con Alejandro Severo y Constantino los volvió a crear, esta vez designando a los fieles del emperador, que formaban una categoría superior a los funcionarios regulares. Tenían un cargo político-administrativo, con funciones militares sobre todo en la defensa de las fronteras.

Durante los reinos germánicos, los condes pasaron a ser designados por un dux o el rey. Se daba indistintamente el título de conde a todos los funcionarios de su entorno, uno de entre ellos, el conde palatino ("comes palatii"), estaba encargado de administrar justicia dentro del palacio. Algunos compañeros de armas de los príncipes francos merovingios tomaban el título para la administración de ciudades. Es en estos tiempos cuando comienzan a tener funciones fiscales, militares y judiciales. Las funciones militares nunca dependían de un ejército móvil, sino asentado en un territorio (condado). En el condado, rivalizaba principalmente con el obispo (éste último en su diócesis) por el uso del poder. Con Carlomagno, a los condes se les asignaba una misión precisa (militar o administrativa) con carácter temporal, y nunca hereditaria. Es a partir del siglo IX cuando los condes comienzan a formar una clase de terratenientes, al usurpar los derechos reales sobre la propiedad de los condados que gobernaban. El título de conde también era a menudo otorgado por el monarca como gratitud a un servicio especial, sin llevar necesariamente acompañado un territorio feudal. En Inglaterra, existe el equivalente "Earl", término procedente de Escandinavia.

Marqués

El título original viene del alemán "markgraf" (literalmente "conde de la marca"). Durante la Alta Edad Media, y sobre todo en el Imperio Carolingio, se trataba de un conde que administraba un territorio fronterizo (marca). Para permitirle reaccionar con rapidez ante posibles ataques, se le otorgaban poderes militares especiales para dirigir el ejército sin el permiso expreso del rey. Es esta autoridad la que posteriormente le ha conferido una jerarquía superior a la de conde, pero inferior a la de duque, ya que éste ejerce una autoridad militar y judicial sobre varios condados. Tras la caída del Imperio Carolingio, el título de marqués cayó en desuso, salvo ciertos condes que se autoproclamaron marqueses para adquirir mayor importancia (tal es el caso del conde de Barcelona, que justificaba esta acción al encontrarse en frontera con los reinos musulmanes de Hispania). En tiempos modernos resurgió como nombre honorífico.

Barón

Etimológicamente proviene de una mezcla entre la palabra franca "baro" ("guerrero") y el vocablo anglo "beorn" ("noble"). Desde la Edad Media, designaba a aquellos que habían obtenido privilegios directamente del rey por un servicio militar, justo por encima del título de caballero. Según el país el significado era diferente: En Francia se requería para ser barón el poseer al menos dos castillos. En España se designaba barón a los ricos-hombres y magnates que participaban en sesiones políticas. En el Sacro Imperio, todas las familias de la baja nobleza pasaron a tener rango de barón (distinguido con el prefijo "von"). El rey inglés Enrique II hizo la distinción entre grandes y pequeños barones. A partir del siglo XVI, el baronato pierde su relación con la propiedad de la tierra, pasando a ser un título nominal.

lunes, marzo 12, 2007

Teatros de sombras

El teatro de sombras es tal vez el arte escénica más antigua de la Historia. Se basa en la proyección de marionetas articuladas delante de un fondo iluminado, provocando sensación de movimiento. Durante miles de años ha divertido y enseñado a humildes y a aristócratas, especialmente en Asia, donde se originó.

China: Poesías y romances

Según la leyenda, el teatro de sombras chino data de la dinastía Han (ss. III aC-III dC), cuando un emperador había perdido a su concubina favorita. Un monje taoísta utilizó una sombra para evocar la forma de una figura femenina, que el emperador creyó su amante resucitada. Lo que sí es cierto es que en tiempos de la dinastía Tang (ss. VII-VIII), ya era un entretenimiento popular muy extendido en las provincias de Shanxi, Shaanxi y Hebei, para llegar poco después a Beijing. En el período Ming (ss. XIV-XVII) dejó de ser entretenimiento exclusivo de las clases bajas para pasar a la aristocracia y la familia imperial.

En China, las figuras eran pequeñas y estaban hechas de papel o cuero. Un titiritero las manejaba con tres varillas (una para la cabeza y una para cada brazo), y ponía la voz de todos los personajes mientras una pequeña orquesta acompañaba las escenas dramáticas (sobre todo con muchos "gongs"). Existían cuatro tipos definidos de personajes: hombres (sheng), mujeres (dan), rostros pintados (jing) y payasos (chou), cada uno de ellos con una simbología y función concreta.

Aunque el género dio lugar a muchos estilos regionales, la temática era esencialmente la misma: enseñanzas budistas al principio, para pasar a romances y cantos épicos (muy famoso era el referente a Liu Bang y Xian Yu, ver post anterior).

India: Mediador entre los hombres y los dioses

No se sabe a ciencia cierta si el teatro de sombras que se dio en la India, Tailandia e Indonesia procede de China o tuvo una evolución independiente. Existen grandes diferencias, como el tamaño de las marionetas (en India era normalmente humano, pero el tamaño mostraba el rango social del personaje), y su menor capacidad de articulación. Los materiales usados eran de color y translúcidos, dando un aspecto mucho más colorido e irreal.

Este efecto onírico tal vez haya influido en su significado final. En la región índica, el teatro de sombras era el principal medio de expresión de lo sobrenatural, muy usado para la difusión de la literatura mítica hindú, el Ramayana y el Mahabharata. Las representaciones llegaban a ser consideradas como ritos con el poder de traer la lluvia y curar a los enfermos y poseídos.

En la India, el oficio de marionetista era algo hereditario, y casi sagrado. Familias enteras de titiriteros ambulantes se encargaban de la construcción de marionetas y representación de las obras, siendo vistos como una especie de sacerdotes. Actualmente el teatro de sombras indio está en plena regresión, excepto el Wayang Kulit en Java, que goza de un estatus oficial de protección.

Turquía: Sátira política

Posiblemente traído a Persia y Oriente Medio por las conquistas de Gengis Khan, el teatro de sombras turco tiene influencias del chino. Sin embargo, por su intenso colorido, se acepta comúnmente que viene del antiguo Egipto y de Java, con influencias de la filosofía griega.

Los personajes representados evolucionan hasta tener una simbología muy definida, apareciendo los mismos en todas las obras. Destacan Karagoz y Hacivat (el uno son su sentido común y el otro con su cultura), la cortesana Sitt al Husyn (que representa el amor) y el médico Mustafá (que simboliza el poder y la corrupción). El sentido era principalmente satírico y didáctico.

Descrito más antiguamente por Ibn Danyal en El Cairo, durante el siglo XVI se difunde por el Imperio Otomano. Allí gozaba de gran popularidad, especialmente en los cafés turcos durante el mes de Ramadán y en fiestas musulmanas. Sin embargo, pocas veces tenía un significado religioso, sino que reflejaba problemas sociales de actualidad, siempre desde una perspectiva humorística. Era, digamos, el periódico cotidiano de la época.

domingo, febrero 25, 2007

Sacrificios humanos a Huitzilopotchli

En el verano de 1521, el pequeño ejército del conquistador Hernán Cortés había sido expulsado de Tenochtitlán por los aztecas, 62 de sus soldados hechos prisioneros en la lucha. Desde las afueras del lago de la capital mexica, Cortés contempló, impotente, cómo los sacerdotes aztecas dispusieron a estos prisioneros sobre los altares del templo-pirámide, abrieron sus pechos y ofrecieron sus corazones palpitantes al dios Huitzilopochtli.

La crónica del rodelero Bernal Díaz narra estos sucesos. El sacrificio ritual fue percibido por Cortés como una amenaza e intimidación por parte de los aztecas. Seguramente esto introdujo en Cortés un sentimiento de repulsa y venganza que influyó en el posterior exterminio de la cultura azteca. Sin embargo, el sacrificio ritual tenía un significado muy distinto.

En la cultura azteca eran comunes los sacrificios humanos, durante celebraciones o catástrofes naturales. Verter sangre humana era una manera de humillarse para expresar la gratitud y pagar la deuda a los dioses por el sacrificio que hicieron ellos mismos en la creación del mundo. El auto-sacrificio era la forma más extendida, siendo común el perforarse de vez en cuando con obsidiana algunas partes del cuerpo (especialmente la oreja, la lengua y el pene).

Cuando el sacrificio consistía en ofrecer la vida de otra persona, ésta era raramente un esclavo (ya que el sacrificio era menos valioso). Normalmente debía ser una persona libre ofrecida voluntariamente o un prisionero de guerra. Este último tipo de sacrificio, en el que un guerrero jaguar ofrecía a su prisionero a Huitzilopochtli, dios del sol y de la guerra, era el más común entre los aztecas. El rito solía consistir en una danza ritual entre la víctima y el guerrero, para después el sacerdote sacar el corazón del pecho de la víctima sobre el altar de sacrificio. Acto seguido, el cuerpo de la víctima era ofrecido a la familia del guerrero. Ellos luego comían su carne y llevaban puesta su piel durante varios días. Que explicación tiene este rito tan extravagante?

Un significado complejo

En las culturas mesoamericanas, el concepto del individuo es relativo. La naturaleza del "yo" no existe como tal, sino tal y como lo ven otros individuos. De esta manera, un jaguar ve a otros jaguares de la misma manera que un hombre ve a otros hombres. El rito del sacrificio es, en este contexto, una ceremonia de asimilación, de intento de volverse el otro. Comiendo su carne, y llevando su piel, el guerrero y su familia se encarnan en su enemigo, que es quien define quiénes son ellos mismos. De esta forma, el sacrificador se convierte, momentáneamente, en un individuo singular, no relativo sino absoluto.

Para que el rito sea de más calidad, la víctima debe ser lo más parecido posible al sacrificador, es decir, de una procedencia cercana, para que la asimilación sea completa. Es por esto, que los sacrificados que provenían de la ciudad cercana de Tlaxcala eran más apreciados que los que venían de más lejos. Los españoles eran, por tanto, víctimas de segundo orden.

Un aspecto interesante en el sacrificio ritual, es que el sacrificador asume también el papel de víctima (resultado de la asimilación del otro). Cuando la familia comía la carne de la víctima se ponía de luto y era frecuente llorar durante la ceremonia, igual que si fuera su familiar el que había muerto.

Así que, pese a ser difícil de comprender por los conquistadores occidentales, la verdadera razón del sacrificio era mucho más compleja de lo que pensaban.

domingo, febrero 11, 2007

Historia del tenedor

El tenedor, al contrario que el cuchillo y la cuchara, no ha formado siempre parte de los cubiertos de mesa. De hecho, su historia es relativamente reciente. Aunque apareció en Grecia ya en el siglo IV, su uso no se generalizó hasta la Edad Moderna. Antes del tenedor, la gente comía con sus manos, ayudándose a veces de un cuchillo o una cuchara. Para los aristócratas, las buenas formas en la mesa indicaban que sólo se debían usar tres dedos para tocar la comida, dejando el meñique y el anular sin utilizar.

Primeros intentos en Italia

Entre los siglos VII y XIII, los tenedores eran bastante usuales entre los ricos en Oriente Medio y Bizancio. En el año 1005, la aristócrata bizantina María Argiropoulina se casó con el futuro Duque de Venecia, Domenico Selvo. Durante las celebraciones ella osó rechazar comer con sus manos. Hizo que uno de sus eunucos le cortara la comida en pequeños trozos que ella pudo comer con un tenedor de oro que llevó con ella, hecho que fue considerado como decadente por todos. La princesa murió poco después a causa de una enfermedad, y esto fue percibido como un castigo divino. El cardenal obispo de Ostia, San Pedro Damián, habló "de la mujer del Duque de Venecia, cuyo cuerpo, después de su excesiva delicadeza, ha acabado totalmente podrido". Predicó extensivamente contra este extravagante instrumento, llamándolo tanto diabólico (probablemente debido a su forma de tridente) e inútil, ya que los spaghetti y macaroni eran difíciles de comer con él. Debe notarse que los tenedores de la épca eran planos y con dos puntas, por tanto mucho más difíciles de manejar.

El tenedor desapareció durante 300 años de la mesa italiana, hasta el siglo XVI, cuando fue redescubierto gracias a un renovado interés social en la higiene. En 1533, otra boda real, entre Caterina de Médici y el rey de Francia Enrique II, extendió el uso del tenedor a este país. La princesa italiana lo puso de moda en la corte francesa. Introdujo la costumbre de que cada invitado llegara a una cena con sus propios tenedor y cuchara en una caja llamada "cadena".

Uso en Europa

Inglaterra vio su primer tenedor cuando un viajero llamado Thomas Coryate describió su uso como de buena educación, después de un viaje a Italia en 1608. Al principio fue burlado y ridiculizado, y el tenedor visto como un afeminamiento. "Furcifer" le llamaron, que significa "el que usa el tridente" en latín. El clero proclamó su uso como un acto impío, diciendo que "Dios en su sabiduría ha dado al hombre tenedores naturales - sus dedos. Por tanto es un insulto a Él sustituirlos por instrumentos artificiales." Sin embargo, en 1633, Carlos I de Inglaterra declaró que "es decente usar un tenedor", una frase que anunciaba el comienzo de las buenas maneras en la mesa. En algunos años, todos los miembros de la familia real británica poseían un tenedor. Su uso fue lentamente extendido entre los ricos de Inglaterra, ya que imitar las costumbres italianas se veía como señal de cultura y refinamiento.

Sin embargo, la manera de usar el tenedor siguió siendo un misterio conocido sólo a unos pocos, hasta bien entrado el siglo XVIII. Joseph Brasbridge, un fabricante de objetos de plata, escribía sobre su confusión en la casa de un cliente, "sé cómo vender estos artículos, pero no cómo usarlos". El rey Luis XIV de Francia siguió comiendo con sus dedos o un cuchillo durante muchos años. Pero cuando descubrió su utilidad se convirtió en el primer huésped de Europa en proporcionar juegos completos de cubiertos a sus invitados, suprimiendo la necesidad de la "cadena". También ordenó cambios en la forma de los cuchillos de mesa, como el redondeo de su punta, ya que su tarea de pinchar ya no era necesaria. En el siglo XIX, la producción en masa y la invención del proceso de galvanoplastia pusieron los tenedores de metal al alcance de las nuevas clases medias que querían imitar a la nobleza.

La forma del tenedor ha sido sujeta a varios cambios. Al final del siglo XVII, los fabricantes ya añadían una tercera punta para indicar la antigua costumbre de comer con sólo tres dedos. En Italia, Gennaro Spadaccini fue el primero en añadir una cuarta y redondear sus puntas, bajo la orden del rey Fernando para adaptarla a la comida de spaghetti. Finalmente, a comienzos del siglo XVIII, el tenedor curvado fue desarrollado en Alemania, acabando en el utensilio que conocemos hoy. Las puntas adicionales hicieron que la comida no se cayera, y las puntas curvadas servían de pala para que los comensales no tuvieran que cambiar constantemente a la cuchara al comer.

sábado, febrero 03, 2007

La revolución militar de Gustaf

El primer uso de las armas combinadas se dio en el ejército sueco durante la Guerra de los 30 Años. Esta interacción sin precedente entre infantería, mosqueteros, caballería y artillería, que introdujo el rey Gustaf Adolf de Suecia, supuso el comienzo de la guerra moderna.

Hasta el siglo XVII, las tácticas se parecían mucho a las usadas en la baja Edad Media. Bloques de infantería y caballería actuaban separadamente, mientras que la artillería era una pesada e inmóvil unidad de soporte y asedio. La misma caballería había perdido la propiedad de asalto relámpago que la había caracterizado, ya que se basaba en jinetes con armaduras pesadas que realizaban tímidos movimientos de ataque de pistola y retirada, llamados "caracol". La formación de infantería era el "tercio", un enorme grupo compacto de piqueros rodeado por arcabuceros, donde las largas lanzas de los primeros proporcionaban protección a los segundos. Como las primeras armas de fuego eran de corto alcance y lentas para disparar, esta estructura conservadora resultó bien al Imperio Español de la época, pese a conferir a la guerra una completa falta de ofensiva. Con la introducción de la artillería de campaña, se volvió un objetivo muy vulnerable.

La revolución Gustaf

Gustaf había desarrollado un nuevo ejército, donde la movilidad adquirió especial importancia. Como primera medida, redujo las armas y armaduras de los soldados, incluso a simples arneses en el caso de la caballería. Las picas se redujeron a 3 metros (en vez de 6), y se fabricaron mosquetes más ligeros, de forma que ya fuera necesario el "tenedor" para sujetarlos.

Se abolieron los tercios de la escuela táctica española. La infantería de Gustaf usaba formaciones lineales, mucho más móviles y fácilmente ordenables de fila a columna. Los mosqueteros podían todos disparar al mismo objetivo y rápidamente alternar diferentes líneas de fuego. La táctica también cambió: normalmente disparaban todos en ráfagas, en vez de individualmente provocando un efecto psicológico al enemigo. Justo después del disparo, una carga de piqueros (con sus nuevas picas maniobrables) aplastaba al enemigo debilitado. Esta combinación devolvió a la infantería el papel ofensivo que había perdido.

La caballería sueca también se inclinó por el efecto sorpresivo de la carga. El caracol era inefectivo a causa de la baja eficacia letal de la pistola. Los jinetes de Gustaf avanzaban en trote disparando sus pistoles y luego cargaban a galope con espadas, especialmente contra objetivos vulnerables, como caballería en retirada de caracola o artillería. Además, la caballería era soportada por unidades de mosqueteros, dándole más capacidad defensiva.

Sin embargo, la mayor mejora fue la de la artillería. Gustaf y su jefe de artilleros, Lennart Torstensson, decidieron crear un tipo de artillería ligera de piezas de "sólo" 150 kg (frente a los 1500 kg de los cañones tradicionales). Esta nueva artillería podía seguir sin problema los desplazamientos de infantería y caballería, actuando como un soporte efectivo a corto alcance durante todo el tiempo. Estas unidades de artillería ligera, además, no fueron asignadas a un regimiento exclusivo. En vez de eso, cada regimiento de infantería o caballería estaba provisto de varias piezas de artillería a las órdenes de su mismo comandante. Este aspecto aparentemente simple mostró ser esencial, ya que nunca se había dado este caso de escisión antes.

Resultado? La Liga Católica Alemana fue masacrada en la batalla de Breitenfeld, comenzando la época del Imperio Sueco. Las tácticas militares antiguas fueron inmediatamente abandonadas y reemplazadas por las de Gustaf. El mismo Napoleón consideró a Gustaf como uno de sus inspiradores militares.

domingo, enero 28, 2007

El fin de los samurai

En el siglo XIX, Japón estaba lejos de ser la potencia política y económica que conocemos hoy. El sistema Tokugawa, feudal en casi todos los aspectos, estaba basado en una estricta jerarquía de clases establecida por Toyotomi Hideyoshi. En la cumbre estaba la casta guerrera de los samurai, seguida por campesinos, artesanos y comerciantes.

Los samurai, tradicionalmente, una clase guerrera al servicio de un señor, habían aumentado su influencia política y social durante la era Tokugawa, convirtiéndose en terratenientes, cortesanos, burócratas y administradores, más que guerreros. Sin embargo su condición aristocrática mantuvo el mismo significado guerrero influenciado por las enseñanzas de Confucio y Mencio. Eran una clase educada, con un complejo código de obligaciones hacia su señor (normalmente un daimio), y un código de caballería formal (llamado "Bushido"). Tenían derecho a llevar armas (de hecho eran los únicos que gozaban de ese privilegio) y a matar a cualquiera que no les mostrara el debido respeto, aunque no se sabe hasta qué punto este derecho era utilizado.

Como consecuencia de la rígida estructura que componía el sistema social, Japón era un país atrasado en relación con el aplastante poder de los imperios europeos y americano de la época. Igual que otras naciones asiáticas subyugadas, los japoneses tuvieron que firmar tratados desiguales con las potencias occidentales, que les concedía ventajas económicas y legales unilaterales en Japón. La gran inflexibilidad del sistema de castas, que carecía de toda forma de dinamismo económico y destendía el efecto de la inflación, produjo enormes crisis económicas y un empobrecimiento general.

La restauración Meiji

En 1867, una alianca de varios de los daimios más poderosos (Satsuma y Kido) con el Emperador titular consiguieron derrocar al shogunato Tokugawa tras la Guerra Boshin, culminando en la restauración Meiji. El poder del Emperador aumentó progresivamente, y tras una serie de enfrentamientos con sus antiguos aliados, obtuvo el control de todas las tierras del país. El resultado de este profundo cambio fue el establecimiento de un poder centralizado apoyado por una oligarquía completamente nueva que llevó a cabo una serie de reformas en el país.

El Emperador estaba convencido de que Japón debía convertirse en una potencia mundial siguiendo el modelo de los imperios occidentales. De esta manera, la división social de castas fue abolida y se garantizó la libertad de movilidad social y laboral. La educación se hizo obligatoria, y el sistema educativo fue reformado basándose en el francés y el alemán. Se instauró la libertad de culto, se redactó una constitución y se fundaron varias formas de participación democrática de los ciudadanos. Se llevaron a cabo con éxito reformas agrarias y un desarrollo industrial masivo, el concepto de la economía de mercado y la adopción de las formas británica y norteamericana de capitalismo de empresa fueron bienvenidas en un país que pronto mostró su abundancia de agresivos emprendedores. Como consecuencia, Japón se convirtió en la primera nación industrializada de Asia y una de las nuevas grandes potencias mundiales.

Que les pasó a los samurai?

Todo esto significó, lógicamente, el fin de los samurai. Como éstos recibían pagos estipulados del gobierno, su mantenimiento se volvió una tremenda limitación financiera para una nación en desarrollo (había 1.9 millones de samurai en la época), así que el gobierno Meiji comenzó un proceso para eliminar progresivamente a esta clase social. La mayoría de sus salarios fueron disminuidos o cancelados, y los que se mantuvieron tuvieron que convertirlos en bonos del gobierno (de los cuales, por supuesto, no se garantizaba su validez si un gobierno fallaba). Se estableció una nobleza al estilo occidental entre los restantes samurai y cortesanos: príncipes, marqueses, condes, vizcondes y barones fueron los nuevos títulos concedidos.

La reforma del ejército fue el auténtico fin de los privilegios samurai. En 1873, el servicio militar nacional fue establecido, y se extendió el derecho a llevar armas a todo hombre de la nación. De esta manera, los samurai perdieron su derecho a ser la única fuerza armada en favor de un ejército moderno al estilo occidental. Además, su derecho honorífico de poder llevar una katana en público fue finalmente abolido a la vez que el de eliminar a un ciudadano ofensor cualquiera sin previo juicio.

Aunque muchos samurai se volvieron guerreros errantes y se produjeron algunas rebeliones (como la gran rebelión de Satsuma, liderada por el samurai Saigo Tajamori), la mayoría de los samurai adoptaron fácilmente su nueva condición. Muchos encontraron empleo en la policía o en la burocracia estatal, lo cual se asimilaba a una clase elitista asumiendo sus propios derechos. Los samurai, estando mejor educados que la mayoría de la población, fueron los nuevos profesores, gobernadores y oficiales del ejército. Sin embargo, el ideal del espíritu guerrero samurai sobrevivió en una forma romántica y utilizado como propaganda nacionalista durante el siglo XX.