sábado, marzo 24, 2007

Sangre azul

Es interesante ver cómo los títulos nobiliarios en Europa Occidental han cambiado su significado a lo largo de la Historia. Algunos con origen tan antiguo como el Imperio Romano, durante la Edad Media han adquirido su sentido ligado a la propiedad de la tierra. Actualmente los títulos son meramente honoríficos.

Duque

El título de duque es tradicionalmente el de más alto rango. La palabra viene del latín "dux", que significaba "comandante militar", y era empleado tanto por romanos como por germanos para referirse a sus líderes guerreros. En el ejército romano, un dux era un general al cargo de dos o más legiones, que normalmente gestionaba el gobierno de una provincia (tanto civil como militar). Con el Imperio Romano, los poderes del dux fueron limitados a los estrictamente militares, dependiendo del gobernador (normalmente un "comes") para hacer uso de ellos. En Bizancio, los dux se convirtieron en virreyes a la cabeza de todos los servicios administrativos y militares.

Durante la Edad Media, los duques pasaron a ser el título nobiliario más cercano al rey, y su función era esencialmente militar, aunque con un aspecto territorial, ya que ejercían su poder en un conjunto de condados. Por supuesto, existen variaciones en el sentido de los duques en cada reino. Los duques francos eran los nobles de más rango, de donde salieron los gobernadores de provincias, aunque también aparecen liderando expediciones militares lejos de sus ducados. Más tarde, Carlomagno reestructuró administrativamente su reino multiplicando el número de condes, y disminuyendo el de duques, limitándolo a los nobles más cercanos a él. En España e Italia, los duques visigodos y lombardos, respectivamente, eran los mayores propietarios de la tierra y, junto con los obispos, elegían al rey de uno entre ellos. Aunque nominalmente eran leales al rey, el concepto de la monarquía era nuevo para ellos y los duques actuaban independientemente de la autoridad real, especialmente en Italia central y meridional, donde el duque de Spoleto y el de Benevento eran auténticos soberanos. También en Alemania los ducados eran reinos independientes dentro del Sacro Imperio, y en Italia, los "doges" eran los jefes de estado de algunas repúblicas de la península (Génova, Venecia). En tiempos más modernos, aparecen variantes del título (Conde-duque en España, Archiduque en Austria) para designar a la cabeza del Estado.

Conde

Etimológicamente proviene del latín "comes", que significaba compañero o delegado del emperador durante el Imperio Romano. Su origen está en los personajes que rodeaban a Augusto ("amici Augusti"), normalmente elegidos entre los senadores, que cuando viajaba se convertían en "comites Augusti", siendo su papel solamente el de consejeros personales. Desaparecieron con Alejandro Severo y Constantino los volvió a crear, esta vez designando a los fieles del emperador, que formaban una categoría superior a los funcionarios regulares. Tenían un cargo político-administrativo, con funciones militares sobre todo en la defensa de las fronteras.

Durante los reinos germánicos, los condes pasaron a ser designados por un dux o el rey. Se daba indistintamente el título de conde a todos los funcionarios de su entorno, uno de entre ellos, el conde palatino ("comes palatii"), estaba encargado de administrar justicia dentro del palacio. Algunos compañeros de armas de los príncipes francos merovingios tomaban el título para la administración de ciudades. Es en estos tiempos cuando comienzan a tener funciones fiscales, militares y judiciales. Las funciones militares nunca dependían de un ejército móvil, sino asentado en un territorio (condado). En el condado, rivalizaba principalmente con el obispo (éste último en su diócesis) por el uso del poder. Con Carlomagno, a los condes se les asignaba una misión precisa (militar o administrativa) con carácter temporal, y nunca hereditaria. Es a partir del siglo IX cuando los condes comienzan a formar una clase de terratenientes, al usurpar los derechos reales sobre la propiedad de los condados que gobernaban. El título de conde también era a menudo otorgado por el monarca como gratitud a un servicio especial, sin llevar necesariamente acompañado un territorio feudal. En Inglaterra, existe el equivalente "Earl", término procedente de Escandinavia.

Marqués

El título original viene del alemán "markgraf" (literalmente "conde de la marca"). Durante la Alta Edad Media, y sobre todo en el Imperio Carolingio, se trataba de un conde que administraba un territorio fronterizo (marca). Para permitirle reaccionar con rapidez ante posibles ataques, se le otorgaban poderes militares especiales para dirigir el ejército sin el permiso expreso del rey. Es esta autoridad la que posteriormente le ha conferido una jerarquía superior a la de conde, pero inferior a la de duque, ya que éste ejerce una autoridad militar y judicial sobre varios condados. Tras la caída del Imperio Carolingio, el título de marqués cayó en desuso, salvo ciertos condes que se autoproclamaron marqueses para adquirir mayor importancia (tal es el caso del conde de Barcelona, que justificaba esta acción al encontrarse en frontera con los reinos musulmanes de Hispania). En tiempos modernos resurgió como nombre honorífico.

Barón

Etimológicamente proviene de una mezcla entre la palabra franca "baro" ("guerrero") y el vocablo anglo "beorn" ("noble"). Desde la Edad Media, designaba a aquellos que habían obtenido privilegios directamente del rey por un servicio militar, justo por encima del título de caballero. Según el país el significado era diferente: En Francia se requería para ser barón el poseer al menos dos castillos. En España se designaba barón a los ricos-hombres y magnates que participaban en sesiones políticas. En el Sacro Imperio, todas las familias de la baja nobleza pasaron a tener rango de barón (distinguido con el prefijo "von"). El rey inglés Enrique II hizo la distinción entre grandes y pequeños barones. A partir del siglo XVI, el baronato pierde su relación con la propiedad de la tierra, pasando a ser un título nominal.

lunes, marzo 12, 2007

Teatros de sombras

El teatro de sombras es tal vez el arte escénica más antigua de la Historia. Se basa en la proyección de marionetas articuladas delante de un fondo iluminado, provocando sensación de movimiento. Durante miles de años ha divertido y enseñado a humildes y a aristócratas, especialmente en Asia, donde se originó.

China: Poesías y romances

Según la leyenda, el teatro de sombras chino data de la dinastía Han (ss. III aC-III dC), cuando un emperador había perdido a su concubina favorita. Un monje taoísta utilizó una sombra para evocar la forma de una figura femenina, que el emperador creyó su amante resucitada. Lo que sí es cierto es que en tiempos de la dinastía Tang (ss. VII-VIII), ya era un entretenimiento popular muy extendido en las provincias de Shanxi, Shaanxi y Hebei, para llegar poco después a Beijing. En el período Ming (ss. XIV-XVII) dejó de ser entretenimiento exclusivo de las clases bajas para pasar a la aristocracia y la familia imperial.

En China, las figuras eran pequeñas y estaban hechas de papel o cuero. Un titiritero las manejaba con tres varillas (una para la cabeza y una para cada brazo), y ponía la voz de todos los personajes mientras una pequeña orquesta acompañaba las escenas dramáticas (sobre todo con muchos "gongs"). Existían cuatro tipos definidos de personajes: hombres (sheng), mujeres (dan), rostros pintados (jing) y payasos (chou), cada uno de ellos con una simbología y función concreta.

Aunque el género dio lugar a muchos estilos regionales, la temática era esencialmente la misma: enseñanzas budistas al principio, para pasar a romances y cantos épicos (muy famoso era el referente a Liu Bang y Xian Yu, ver post anterior).

India: Mediador entre los hombres y los dioses

No se sabe a ciencia cierta si el teatro de sombras que se dio en la India, Tailandia e Indonesia procede de China o tuvo una evolución independiente. Existen grandes diferencias, como el tamaño de las marionetas (en India era normalmente humano, pero el tamaño mostraba el rango social del personaje), y su menor capacidad de articulación. Los materiales usados eran de color y translúcidos, dando un aspecto mucho más colorido e irreal.

Este efecto onírico tal vez haya influido en su significado final. En la región índica, el teatro de sombras era el principal medio de expresión de lo sobrenatural, muy usado para la difusión de la literatura mítica hindú, el Ramayana y el Mahabharata. Las representaciones llegaban a ser consideradas como ritos con el poder de traer la lluvia y curar a los enfermos y poseídos.

En la India, el oficio de marionetista era algo hereditario, y casi sagrado. Familias enteras de titiriteros ambulantes se encargaban de la construcción de marionetas y representación de las obras, siendo vistos como una especie de sacerdotes. Actualmente el teatro de sombras indio está en plena regresión, excepto el Wayang Kulit en Java, que goza de un estatus oficial de protección.

Turquía: Sátira política

Posiblemente traído a Persia y Oriente Medio por las conquistas de Gengis Khan, el teatro de sombras turco tiene influencias del chino. Sin embargo, por su intenso colorido, se acepta comúnmente que viene del antiguo Egipto y de Java, con influencias de la filosofía griega.

Los personajes representados evolucionan hasta tener una simbología muy definida, apareciendo los mismos en todas las obras. Destacan Karagoz y Hacivat (el uno son su sentido común y el otro con su cultura), la cortesana Sitt al Husyn (que representa el amor) y el médico Mustafá (que simboliza el poder y la corrupción). El sentido era principalmente satírico y didáctico.

Descrito más antiguamente por Ibn Danyal en El Cairo, durante el siglo XVI se difunde por el Imperio Otomano. Allí gozaba de gran popularidad, especialmente en los cafés turcos durante el mes de Ramadán y en fiestas musulmanas. Sin embargo, pocas veces tenía un significado religioso, sino que reflejaba problemas sociales de actualidad, siempre desde una perspectiva humorística. Era, digamos, el periódico cotidiano de la época.

domingo, febrero 25, 2007

Sacrificios humanos a Huitzilopotchli

En el verano de 1521, el pequeño ejército del conquistador Hernán Cortés había sido expulsado de Tenochtitlán por los aztecas, 62 de sus soldados hechos prisioneros en la lucha. Desde las afueras del lago de la capital mexica, Cortés contempló, impotente, cómo los sacerdotes aztecas dispusieron a estos prisioneros sobre los altares del templo-pirámide, abrieron sus pechos y ofrecieron sus corazones palpitantes al dios Huitzilopochtli.

La crónica del rodelero Bernal Díaz narra estos sucesos. El sacrificio ritual fue percibido por Cortés como una amenaza e intimidación por parte de los aztecas. Seguramente esto introdujo en Cortés un sentimiento de repulsa y venganza que influyó en el posterior exterminio de la cultura azteca. Sin embargo, el sacrificio ritual tenía un significado muy distinto.

En la cultura azteca eran comunes los sacrificios humanos, durante celebraciones o catástrofes naturales. Verter sangre humana era una manera de humillarse para expresar la gratitud y pagar la deuda a los dioses por el sacrificio que hicieron ellos mismos en la creación del mundo. El auto-sacrificio era la forma más extendida, siendo común el perforarse de vez en cuando con obsidiana algunas partes del cuerpo (especialmente la oreja, la lengua y el pene).

Cuando el sacrificio consistía en ofrecer la vida de otra persona, ésta era raramente un esclavo (ya que el sacrificio era menos valioso). Normalmente debía ser una persona libre ofrecida voluntariamente o un prisionero de guerra. Este último tipo de sacrificio, en el que un guerrero jaguar ofrecía a su prisionero a Huitzilopochtli, dios del sol y de la guerra, era el más común entre los aztecas. El rito solía consistir en una danza ritual entre la víctima y el guerrero, para después el sacerdote sacar el corazón del pecho de la víctima sobre el altar de sacrificio. Acto seguido, el cuerpo de la víctima era ofrecido a la familia del guerrero. Ellos luego comían su carne y llevaban puesta su piel durante varios días. Que explicación tiene este rito tan extravagante?

Un significado complejo

En las culturas mesoamericanas, el concepto del individuo es relativo. La naturaleza del "yo" no existe como tal, sino tal y como lo ven otros individuos. De esta manera, un jaguar ve a otros jaguares de la misma manera que un hombre ve a otros hombres. El rito del sacrificio es, en este contexto, una ceremonia de asimilación, de intento de volverse el otro. Comiendo su carne, y llevando su piel, el guerrero y su familia se encarnan en su enemigo, que es quien define quiénes son ellos mismos. De esta forma, el sacrificador se convierte, momentáneamente, en un individuo singular, no relativo sino absoluto.

Para que el rito sea de más calidad, la víctima debe ser lo más parecido posible al sacrificador, es decir, de una procedencia cercana, para que la asimilación sea completa. Es por esto, que los sacrificados que provenían de la ciudad cercana de Tlaxcala eran más apreciados que los que venían de más lejos. Los españoles eran, por tanto, víctimas de segundo orden.

Un aspecto interesante en el sacrificio ritual, es que el sacrificador asume también el papel de víctima (resultado de la asimilación del otro). Cuando la familia comía la carne de la víctima se ponía de luto y era frecuente llorar durante la ceremonia, igual que si fuera su familiar el que había muerto.

Así que, pese a ser difícil de comprender por los conquistadores occidentales, la verdadera razón del sacrificio era mucho más compleja de lo que pensaban.

domingo, febrero 11, 2007

Historia del tenedor

El tenedor, al contrario que el cuchillo y la cuchara, no ha formado siempre parte de los cubiertos de mesa. De hecho, su historia es relativamente reciente. Aunque apareció en Grecia ya en el siglo IV, su uso no se generalizó hasta la Edad Moderna. Antes del tenedor, la gente comía con sus manos, ayudándose a veces de un cuchillo o una cuchara. Para los aristócratas, las buenas formas en la mesa indicaban que sólo se debían usar tres dedos para tocar la comida, dejando el meñique y el anular sin utilizar.

Primeros intentos en Italia

Entre los siglos VII y XIII, los tenedores eran bastante usuales entre los ricos en Oriente Medio y Bizancio. En el año 1005, la aristócrata bizantina María Argiropoulina se casó con el futuro Duque de Venecia, Domenico Selvo. Durante las celebraciones ella osó rechazar comer con sus manos. Hizo que uno de sus eunucos le cortara la comida en pequeños trozos que ella pudo comer con un tenedor de oro que llevó con ella, hecho que fue considerado como decadente por todos. La princesa murió poco después a causa de una enfermedad, y esto fue percibido como un castigo divino. El cardenal obispo de Ostia, San Pedro Damián, habló "de la mujer del Duque de Venecia, cuyo cuerpo, después de su excesiva delicadeza, ha acabado totalmente podrido". Predicó extensivamente contra este extravagante instrumento, llamándolo tanto diabólico (probablemente debido a su forma de tridente) e inútil, ya que los spaghetti y macaroni eran difíciles de comer con él. Debe notarse que los tenedores de la épca eran planos y con dos puntas, por tanto mucho más difíciles de manejar.

El tenedor desapareció durante 300 años de la mesa italiana, hasta el siglo XVI, cuando fue redescubierto gracias a un renovado interés social en la higiene. En 1533, otra boda real, entre Caterina de Médici y el rey de Francia Enrique II, extendió el uso del tenedor a este país. La princesa italiana lo puso de moda en la corte francesa. Introdujo la costumbre de que cada invitado llegara a una cena con sus propios tenedor y cuchara en una caja llamada "cadena".

Uso en Europa

Inglaterra vio su primer tenedor cuando un viajero llamado Thomas Coryate describió su uso como de buena educación, después de un viaje a Italia en 1608. Al principio fue burlado y ridiculizado, y el tenedor visto como un afeminamiento. "Furcifer" le llamaron, que significa "el que usa el tridente" en latín. El clero proclamó su uso como un acto impío, diciendo que "Dios en su sabiduría ha dado al hombre tenedores naturales - sus dedos. Por tanto es un insulto a Él sustituirlos por instrumentos artificiales." Sin embargo, en 1633, Carlos I de Inglaterra declaró que "es decente usar un tenedor", una frase que anunciaba el comienzo de las buenas maneras en la mesa. En algunos años, todos los miembros de la familia real británica poseían un tenedor. Su uso fue lentamente extendido entre los ricos de Inglaterra, ya que imitar las costumbres italianas se veía como señal de cultura y refinamiento.

Sin embargo, la manera de usar el tenedor siguió siendo un misterio conocido sólo a unos pocos, hasta bien entrado el siglo XVIII. Joseph Brasbridge, un fabricante de objetos de plata, escribía sobre su confusión en la casa de un cliente, "sé cómo vender estos artículos, pero no cómo usarlos". El rey Luis XIV de Francia siguió comiendo con sus dedos o un cuchillo durante muchos años. Pero cuando descubrió su utilidad se convirtió en el primer huésped de Europa en proporcionar juegos completos de cubiertos a sus invitados, suprimiendo la necesidad de la "cadena". También ordenó cambios en la forma de los cuchillos de mesa, como el redondeo de su punta, ya que su tarea de pinchar ya no era necesaria. En el siglo XIX, la producción en masa y la invención del proceso de galvanoplastia pusieron los tenedores de metal al alcance de las nuevas clases medias que querían imitar a la nobleza.

La forma del tenedor ha sido sujeta a varios cambios. Al final del siglo XVII, los fabricantes ya añadían una tercera punta para indicar la antigua costumbre de comer con sólo tres dedos. En Italia, Gennaro Spadaccini fue el primero en añadir una cuarta y redondear sus puntas, bajo la orden del rey Fernando para adaptarla a la comida de spaghetti. Finalmente, a comienzos del siglo XVIII, el tenedor curvado fue desarrollado en Alemania, acabando en el utensilio que conocemos hoy. Las puntas adicionales hicieron que la comida no se cayera, y las puntas curvadas servían de pala para que los comensales no tuvieran que cambiar constantemente a la cuchara al comer.

sábado, febrero 03, 2007

La revolución militar de Gustaf

El primer uso de las armas combinadas se dio en el ejército sueco durante la Guerra de los 30 Años. Esta interacción sin precedente entre infantería, mosqueteros, caballería y artillería, que introdujo el rey Gustaf Adolf de Suecia, supuso el comienzo de la guerra moderna.

Hasta el siglo XVII, las tácticas se parecían mucho a las usadas en la baja Edad Media. Bloques de infantería y caballería actuaban separadamente, mientras que la artillería era una pesada e inmóvil unidad de soporte y asedio. La misma caballería había perdido la propiedad de asalto relámpago que la había caracterizado, ya que se basaba en jinetes con armaduras pesadas que realizaban tímidos movimientos de ataque de pistola y retirada, llamados "caracol". La formación de infantería era el "tercio", un enorme grupo compacto de piqueros rodeado por arcabuceros, donde las largas lanzas de los primeros proporcionaban protección a los segundos. Como las primeras armas de fuego eran de corto alcance y lentas para disparar, esta estructura conservadora resultó bien al Imperio Español de la época, pese a conferir a la guerra una completa falta de ofensiva. Con la introducción de la artillería de campaña, se volvió un objetivo muy vulnerable.

La revolución Gustaf

Gustaf había desarrollado un nuevo ejército, donde la movilidad adquirió especial importancia. Como primera medida, redujo las armas y armaduras de los soldados, incluso a simples arneses en el caso de la caballería. Las picas se redujeron a 3 metros (en vez de 6), y se fabricaron mosquetes más ligeros, de forma que ya fuera necesario el "tenedor" para sujetarlos.

Se abolieron los tercios de la escuela táctica española. La infantería de Gustaf usaba formaciones lineales, mucho más móviles y fácilmente ordenables de fila a columna. Los mosqueteros podían todos disparar al mismo objetivo y rápidamente alternar diferentes líneas de fuego. La táctica también cambió: normalmente disparaban todos en ráfagas, en vez de individualmente provocando un efecto psicológico al enemigo. Justo después del disparo, una carga de piqueros (con sus nuevas picas maniobrables) aplastaba al enemigo debilitado. Esta combinación devolvió a la infantería el papel ofensivo que había perdido.

La caballería sueca también se inclinó por el efecto sorpresivo de la carga. El caracol era inefectivo a causa de la baja eficacia letal de la pistola. Los jinetes de Gustaf avanzaban en trote disparando sus pistoles y luego cargaban a galope con espadas, especialmente contra objetivos vulnerables, como caballería en retirada de caracola o artillería. Además, la caballería era soportada por unidades de mosqueteros, dándole más capacidad defensiva.

Sin embargo, la mayor mejora fue la de la artillería. Gustaf y su jefe de artilleros, Lennart Torstensson, decidieron crear un tipo de artillería ligera de piezas de "sólo" 150 kg (frente a los 1500 kg de los cañones tradicionales). Esta nueva artillería podía seguir sin problema los desplazamientos de infantería y caballería, actuando como un soporte efectivo a corto alcance durante todo el tiempo. Estas unidades de artillería ligera, además, no fueron asignadas a un regimiento exclusivo. En vez de eso, cada regimiento de infantería o caballería estaba provisto de varias piezas de artillería a las órdenes de su mismo comandante. Este aspecto aparentemente simple mostró ser esencial, ya que nunca se había dado este caso de escisión antes.

Resultado? La Liga Católica Alemana fue masacrada en la batalla de Breitenfeld, comenzando la época del Imperio Sueco. Las tácticas militares antiguas fueron inmediatamente abandonadas y reemplazadas por las de Gustaf. El mismo Napoleón consideró a Gustaf como uno de sus inspiradores militares.

domingo, enero 28, 2007

El fin de los samurai

En el siglo XIX, Japón estaba lejos de ser la potencia política y económica que conocemos hoy. El sistema Tokugawa, feudal en casi todos los aspectos, estaba basado en una estricta jerarquía de clases establecida por Toyotomi Hideyoshi. En la cumbre estaba la casta guerrera de los samurai, seguida por campesinos, artesanos y comerciantes.

Los samurai, tradicionalmente, una clase guerrera al servicio de un señor, habían aumentado su influencia política y social durante la era Tokugawa, convirtiéndose en terratenientes, cortesanos, burócratas y administradores, más que guerreros. Sin embargo su condición aristocrática mantuvo el mismo significado guerrero influenciado por las enseñanzas de Confucio y Mencio. Eran una clase educada, con un complejo código de obligaciones hacia su señor (normalmente un daimio), y un código de caballería formal (llamado "Bushido"). Tenían derecho a llevar armas (de hecho eran los únicos que gozaban de ese privilegio) y a matar a cualquiera que no les mostrara el debido respeto, aunque no se sabe hasta qué punto este derecho era utilizado.

Como consecuencia de la rígida estructura que componía el sistema social, Japón era un país atrasado en relación con el aplastante poder de los imperios europeos y americano de la época. Igual que otras naciones asiáticas subyugadas, los japoneses tuvieron que firmar tratados desiguales con las potencias occidentales, que les concedía ventajas económicas y legales unilaterales en Japón. La gran inflexibilidad del sistema de castas, que carecía de toda forma de dinamismo económico y destendía el efecto de la inflación, produjo enormes crisis económicas y un empobrecimiento general.

La restauración Meiji

En 1867, una alianca de varios de los daimios más poderosos (Satsuma y Kido) con el Emperador titular consiguieron derrocar al shogunato Tokugawa tras la Guerra Boshin, culminando en la restauración Meiji. El poder del Emperador aumentó progresivamente, y tras una serie de enfrentamientos con sus antiguos aliados, obtuvo el control de todas las tierras del país. El resultado de este profundo cambio fue el establecimiento de un poder centralizado apoyado por una oligarquía completamente nueva que llevó a cabo una serie de reformas en el país.

El Emperador estaba convencido de que Japón debía convertirse en una potencia mundial siguiendo el modelo de los imperios occidentales. De esta manera, la división social de castas fue abolida y se garantizó la libertad de movilidad social y laboral. La educación se hizo obligatoria, y el sistema educativo fue reformado basándose en el francés y el alemán. Se instauró la libertad de culto, se redactó una constitución y se fundaron varias formas de participación democrática de los ciudadanos. Se llevaron a cabo con éxito reformas agrarias y un desarrollo industrial masivo, el concepto de la economía de mercado y la adopción de las formas británica y norteamericana de capitalismo de empresa fueron bienvenidas en un país que pronto mostró su abundancia de agresivos emprendedores. Como consecuencia, Japón se convirtió en la primera nación industrializada de Asia y una de las nuevas grandes potencias mundiales.

Que les pasó a los samurai?

Todo esto significó, lógicamente, el fin de los samurai. Como éstos recibían pagos estipulados del gobierno, su mantenimiento se volvió una tremenda limitación financiera para una nación en desarrollo (había 1.9 millones de samurai en la época), así que el gobierno Meiji comenzó un proceso para eliminar progresivamente a esta clase social. La mayoría de sus salarios fueron disminuidos o cancelados, y los que se mantuvieron tuvieron que convertirlos en bonos del gobierno (de los cuales, por supuesto, no se garantizaba su validez si un gobierno fallaba). Se estableció una nobleza al estilo occidental entre los restantes samurai y cortesanos: príncipes, marqueses, condes, vizcondes y barones fueron los nuevos títulos concedidos.

La reforma del ejército fue el auténtico fin de los privilegios samurai. En 1873, el servicio militar nacional fue establecido, y se extendió el derecho a llevar armas a todo hombre de la nación. De esta manera, los samurai perdieron su derecho a ser la única fuerza armada en favor de un ejército moderno al estilo occidental. Además, su derecho honorífico de poder llevar una katana en público fue finalmente abolido a la vez que el de eliminar a un ciudadano ofensor cualquiera sin previo juicio.

Aunque muchos samurai se volvieron guerreros errantes y se produjeron algunas rebeliones (como la gran rebelión de Satsuma, liderada por el samurai Saigo Tajamori), la mayoría de los samurai adoptaron fácilmente su nueva condición. Muchos encontraron empleo en la policía o en la burocracia estatal, lo cual se asimilaba a una clase elitista asumiendo sus propios derechos. Los samurai, estando mejor educados que la mayoría de la población, fueron los nuevos profesores, gobernadores y oficiales del ejército. Sin embargo, el ideal del espíritu guerrero samurai sobrevivió en una forma romántica y utilizado como propaganda nacionalista durante el siglo XX.

miércoles, enero 17, 2007

El Ejército de la libertad

Durante la Guerra del Pacífico, el llamado "Ejército de la libertad" de los Estados Unidos reflejó enormes prejuicios raciales en sus filas, consecuencia directa del segregacionismo de la sociedad americana. A los soldados negros se les negaban servicios básicos, se les daba insuficiente o nula munición en el campo de batalla, e incluso hubo asesinatos por parte de militares blancos.

En 1941, las tropas del general McArthur establecieron su base en Queensland (Australia), donde llegaron más de 50000 soldados. Y también en Australia, mientras a los soldados blancos se les acogió con los brazos abiertos, el gobierno laborista de John Curtin negó la entrada al país a los (aprox.) 12000 soldados negros, cumpliendo estrictamente una antigua ley australiana por la conservación blanca del continente (The White Australia Policy). Miles de soldados tuvieron que permanecer durante semanas en sus barcos hasta que las presiones del gobierno americano hicieron ceder a Curtin. Pese a todo, los soldados negros fueron confinados en el barrio degradado al Sur de Brisbane, al otro lado del río. Tenían prohibido pasar al barrio Norte y entrar en salas de baile como el Trocadero Dance, bajo penas muy duras.

Sin embargo, la población australiana nunca rechazó a estos exóticos soldados, sino al contrario. Tuvieron de hecho un éxito especial entre las chicas australianas, que al final despertó la envidia de los soldados blancos americanos (jamás con los soldados australianos, sus inseparables compañeros de juerga). La policía militar americana, formada por blancos, hacía uso de su poder presionando duramente a los soldados negros, acusándoles de crímenes falsos, aplicándoles castigos especialmente severos y asesinando a varias personas.

En Marzo de 1942, unos enfrentamientos entre estos dos grupos hizo que los negros fueran desplazados fuera de la ciudad, y recluidos en condiciones infrahumanas en los bosques cerca de Townsville. En Noviembre del mismo año, volvió a haber graves luchas en Brisbane entre los soldados blancos americanos que quedaron y sus homólogos australianos, lo que muestra cuál era la fuente del problema. Sin embargo, los soldados negros no fueron mejor tratados, y ningún informe de guerra americano mencionó los gravísimos hechos que habían ocurrido.

viernes, enero 12, 2007

Cúpulas

La cúpula es un tipo particular de bóveda, de forma semiesférica, sin ángulos ni esquinas, que permite enormes espacios en edificios, además de la posibilidad de una poderosa iluminacón. A pesar de su delgadez, las cúpulas son la forma arquitectónica más fuerte, gracias a las fuerzas compresivas y de fricción que crea.

Antes de las cúpulas, los edificios eran muy poco eficientes en espacio, ya que eran necesarias grandes columnas capaces de sostener el techo. Aunque los primeros ejemplos de estructuras esféricas de madera aparecen ya en el 6000 aC en Chipre, no son lo bastante grandes como para considerarse cúpulas. Las primeras grandes cúpulas de piedra se dan en tumbas como el tholos del Tesoro de Atreo (Micenas, siglo XIII aC) y la Stupa de Sanchi (India, siglo III aC). Estas estructuras son poco elevadas al descansar directamente sobre el suelo, siendo la cúpula subterránea.

Del Panteón a Santa Sofía

Fue la civilización romana la primera en construir edificios con cúpula semiesférica. Se conocen ejemplos desde tiempos de Nerón, llegando a su punto culminante con el Panteón de Adriano, construido en 125 dC, y aún en pie. Debido a su enorme peso, los ingenieros tuvieron que tallar huecos en la cúpula, además de ser soportada por muros muy anchos.

Paralelamente, en Persia aparecieron las primeras cúpulas para las que se utilizaron desde el principio pechinas. Este nuevo elemento aportaba una sustentación fuerte a las cúpulas, permitiéndoles ganar en altura y aligerando poco a poco los muros. Los primeros ejemplos se encuentran en los palacios sasánidas de Firuzabad y Fars, erigidos alrededor del 240 y 430 respectivamente. La técnica se extendió a otras zonas de Asia Central, destacando los mausoleos de Bojara (943) y Tim (978), pero no evolucionó de manera sustancial.

A Bizancio llegó la idea de la pechina, que fue muy utilizada y perfeccionada. El máximo logro de esta técnica fue Santa Sofía de Constantinopla (537), una auténtica maravilla arquitectónica de la época, que fue la cúpula más grande del mundo durante casi mil años. La iluminación que proporciona es especialmente buena, gracias a que fue posible descargar de peso las paredes del edificio e insertar ventanas grandes. Fueron también ingenieros bizantinos los que diseñaron la Mezquita de la Roca (691) en Jerusalén y la Gran Mezquita de Damasco (715). Pronto el estilo islámico hizo suya la llamada cúpula de cebolla, que pasó después a Rusia en el siglo XIII.

Mientras, en Europa Occidental, la cúpula desapareció de la arquitectura después de la caída del Imperio Romano. Hubo varios buenos intentos, como el de crear medias cúpulas (ábsides), bóvedas de crucería o cúpulas cónicas como la del baptisterio de Pisa, completado en 1363 (aunque la actual es más reciente), pero la técnica de la cúpula semiesférica había desaparecido.

La reinvención de la cúpula

Entonces, Brunelleschi llegó y la reinventó a lo grande. Construyó la gran cúpula de Santa María del Fiore en Florencia (terminada en 1418), ganando un concurso para el que presentó su proyecto incompleto para evitar ser copiado. Inspirándose en la cúpula circular del Panteón de Roma, diseñó la suya con doble muro y forma octogonal. La cúpula reposaba sobre un tambor, en lugar de en el mismo techo, evitándose los andamios desde el suelo. De esta manera construyó la cúpula más alta de su tiempo, y un auténtico modelo arquitectónico, que fue copiado en San Pedro de Roma por Giacomo della Porta (no Miguel Ángel), en 1593. Las posteriores cúpulas de San Pablo de Londres (1708) y del Capitolio de Washington (1850) utilizan la misma técnica.

Otra vez paralelamente, en Persia, se construyó la cúpula del Mausoleo de Oljeitu (Soltaniyeh, 1312). Esta fue, de hecho, la primera cúpula de doble muro, y adicionalmente reforzada con arcos entre los dos muros, lo cual supuso una revolución arquitectónica en el mundo musulmán comparable a la de Brunelleschi. Supuso el comienzo de una verdadera escuela que construyó cúpulas tan grandes como la del Mausoleo de Khoja Ahmed Yasavi (Kazajstán, 1405) y el Taj Mahal (India, 1653).

Uno de los elementos más característicos del Barroco fue el uso de la cúpula ovalada, inventada por Giacomo da Vignola (capilla de San Andrés, Roma, 1553), y desarrollada sobre todo en las iglesias de Bernini y Borromini. Este tipo de cúpula dio un especial dinamismo a las iglesias barrocas. La más grande fue construida por Francesco Gallo en la Basílica de Vicoforte (Italia, 1733).

En tiempos modernos, uno de los mayores avances ha sido la invención de la cúpula geodésica por R. Buckminster Fuller en los años 50. Esta técnica, basada en la unión de elementos triangulares que reparte la distribución de la fuerza en la misma estructura, permite la construcción de cúpulas estables de dimensiones enormes. Actualmente, la cúpula semiesférica más grande del mundo es el Globe Arena de Estocolmo, terminado en 1989.

jueves, diciembre 28, 2006

Las Navidades y sus símbolos paganos

Pese a tener oficialmente un significado religioso, la fiesta cristiana de la Navidad procede casi en su totalidad de ritos paganos. Un estudio reciente de Manuel Mandianes lo demuestra.

Las fechas

Desde el siglo IV los cristianos empezaron a celebrar esta nueva fiesta (hasta entonces sólo celebraban la Pascua), que a partir de principios del siglo V, a causa de la progresiva división del Imperio Romano de Oriente y el de Occidente, se separó en dos: en Occidente se celebraba la Navidad, en Oriente la Epifanía.
La fecha del nacimiento de Jesús no se conoce con exactitud. Un viejo mito oriental dice que Mitra, dios protector del orden cósmico y de la justicia humana, que garantizaba los tratados de paz, salió de su roca un 25 de diciembre para arrancar a los hombres de las garras del mal, y añade que unos pastores asistieron a su nacimiento. Más tarde, bajo la influencia de Babilonia, este mismo dios aparece como enviado del Sol con la misión de crear vida en la Tierra.
La tradición cristiana incorporó la fecha del 25 de diciembre para alejar a los fieles de las celebraciones idolátricas y paganas del Natalis Solis Invicti en un periodo de paganismo decadente, en el que el culto al Sol estaba muy en boga. La Iglesia sitúo así el nacimiento de Jesús en el momento del renacimiento del Sol, en el solsticio de invierno.
En el año 1582, el
calendario gregoriano corrigió al juliano en unos pocos días, cambio que los ortodoxos orientales se negaron a aceptar. Es por eso que ellos celebren la Epifanía el día 7 de enero. Con el tiempo, tal vez por costumbre o tal vez para intentar atraerse a la Iglesia Ortodoxa, la Iglesia Católica instauró el día 6 de enero como fiesta de la Epifanía, adicional a la Navidad (aunque su significado en principio es exactamente el mismo).

Árbol vs Belén

La rivalidad entre el árbol y el belén navideño se inició en el siglo XVI, como materialización del desencuentro entre los protestantes y la Contrarreforma. La Iglesia llevaba por entonces varios siglos representando con figuras el nacimiento del Mesías y la adoración de los Reyes Magos, mientras que del primer árbol de Navidad del que se tiene conocimiento se ubica en Alsacia, en el siglo XV, aunque con muy antiguos antecedentes paganos y druídicos.
La reforma de Lutero
, en el siglo XVI, luchó contra los belenes, en su intento de evitar cualquier forma de idolatría, e impuso el árbol en los países de influencia protestante. El árbol, sin idolatrar figuras, mantenía una simbología religiosa. La reacción de los católicos para popularizar los nacimientos frente al reformista árbol fue modernizarlos; poco a poco los belenes ofrecieron una representación más realista de los hechos y de las personas. Así se llenaron de figuras laicas, los pastores, que representaban todo tipo de oficios y trabajos.

Papá Noel

La figura actual de Papá Noel se inspira en un sacerdote cristiano de origen griego llamado Nicolás, que vivió en el siglo IV en Anatolia y, siendo de familia acomodada, repartió sus bienes entre los necesitados. La transformación de San Nicolás en Santa Claus se produjo alrededor del año 1624. Los inmigrantes holandeses en América llevaron consigo sus costumbres y mitos, entre ellos el de Sinterklaas, su patrono. En 1809 el escritor Washington Irving escribió una sátira en la que transformó el nombre de este santo holandés en función de su pronunciación angloparlante: Santa Claus.
A mediados del siglo XIX, la figura estadounidense de Santa Claus se ex
portó a Inglaterra, y de allí pasó a Francia, donde se unificó con Bonhomme Noel, un personaje barbudo que vestía de blanco con vivos dorados. De la unión de estos dos seres parte la actual figura de Papá Noel, cuyo aspecto definitivo fue diseñado en 1931 por Coca-Cola.
La costumbre de repartir regalos a los niños por Navidad aparece ya e
n la antigüedad. Roma dedicaba en diciembre fiestas a Saturno (Crono para los griegos), al final de las cuales los niños recibían obsequios. Los niños europeos siguieron recibiendo regalos en épocas posteriores, procedentes de muy distintos personajes, tanto religiosos (los Reyes Magos en España) como paganos (la bruja Befana en Italia).
Con el tiempo, San Nicolás reemplazó a la mayoría de estos personajes. Desde 1822, la visita de Papá Noel se escenifica la víspera de la Navidad. Su instauración tuvo mucho éxito en EE UU desde el comienzo porque satisfacía una necesidad de la sociedad estadounidense, ya que proporcionaba regalos por igual a niños laicos, protestantes, judíos u ortodoxos. En la actualidad es un símbolo pagano aceptado en todo el mundo.

martes, diciembre 19, 2006

Piratas (2/2)

Es en los territorios lejanos al Occidente "civilizado" donde la piratería alcanza mayores dimensiones. A partir de la época colonial, con la introducción de naves rápidas y maniobrables construidas por los Estados, los piratas surcan los mares de las Antillas y de Oriente, tan vastos y lejanos de la metrópolis que se hacen imposibles de controlar por los europeos.

Calaveras, filibusteros y ron

Todo empezó con la gran expansión demográfica en Europa en el siglo XV. Campesinos y pescadores pobres se enrolan en masa en barcos piratas, que se dedican a acechar las rutas de los barcos mercantes españoles en el Atlántico y hacerse con su botín de oro.
A partir de 1566, con la guerra entre España y las Provincias Unidas, Inglaterra apoya a ésta última contratando a corsarios y ofreciéndoles barcos de gran calidad, capaces de medirse de frente a las fragatas españolas. Durante el siglo XVII, sin embargo, el gobierno inglés les fue retirando poco a poco su apoyo. Los corsarios expulsados del favor inglés volvieron a ser puramente piratas e incluso integraron una confederación contra la Navy. Estos van desplazando su actividad paulatinamente hacia Islandia, África, Canadá, para terminar concentrándose en las Antillas.
Los primeros piratas del Caribe (llamados filibusteros, del holandés vrijbuiter) se establecieron encubiertos como mercaderes de esclavos, así hicieron por ejemplo los célebres Hawkins y Drake (de hecho, solían "adquirir" sus esclavos a los españoles para después venderlos ellos legalmente). En el siglo XVII, las islas de las Antillas, ya vacías de indígenas gracias a la exterminación española, fueron guaridas perfectas para ellos. Es conocida sobre todo la Isla de la Tortuga, que acogió a varias bandas de piratas entre 1630 y 1670.
En general, las actividades de piratería se realizaban contra las naves españolas, ya que eran las que prometían un mejor botín, y de esta manera se realizaba un poco de corsarismo contra el enemigo común. Destaca la historia según la cual Cornelis Jol, "Pie de palo", entró en 1635 en Santiago de Cuba con su banda vestidos de monjes franciscanos, saqueando la ciudad. Para proteger a sus galeones, Felipe II creó escuadras ligeras llamadas "armadillas", medida que resultó muy efectiva.
Paralelamente surge otro tipo de traficantes, los bucaneros, que no son piratas en sí. Estos europeos ocuparon algunas islas, en grupos de 15 a 20 hombres, donde aprendieron de los indios la técnica de conservación de la carne por ahumamiento (o bucán). Establecieron puestos de aprovisionamiento, no oficiales aunque conocidos por los comerciantes y piratas, y fueron generalmente muy respetados por unos y otros.
Aunque los filibusteros eran piratas más rudos que los que existían en el Mediterráneo, no es cierto que fueran sádicos, como se les representa tantas veces. De hecho, evitaban la violencia a menos que fuera necesaria, salvo raras excepciones. Más bien realizaban una guerra psicológica, atemorizando y amenazando a sus víctimas. Una de sus técnicas de miedo fue la mítica bandera de huesos y calaveras, la "Jolly Roger", aunque realmente no se empezó a utilizar hasta finales del siglo XVII. Hasta entonces se utilizaban banderas nacionales o monocromáticas (rojas o negras).
A partir de 1650, Holanda, Francia e Inglaterra utilizan a piratas, prisioneros y soldados para colonizar algunas islas de las Antillas (Curaçao, Jamaica, Martinica). De esta manera, surgen de entre ellos algunos de los grandes piratas de la Historia, como Morgan, De Graaf, Nau "l'Olonnais" y Teach "Barba negra". Sin embargo, ningún Estado apoyaba ya a los corsarios, y se llevó a cabo una represión generalizada. Estos últimos piratas terminaron cambiando de actividad hacia otras mas legales (Morgan fue gobernador de Jamaica y De Graaf hizo negocios en Missouri), o muriendo trágicamente. A mitad del siglo XVIII, la piratería prácticamente deja de existir.

Piratas de Oriente

También en el extremo Oriente la piratería fue actividad común. Desde los primeros intercambios comerciales, las ciudades de Cantón y Macao son las mas ricas de la zona gracias a su situación enmedio de las rutas. También por eso los principales ataques y nidos de piratas se concentraron en esa zona, destacando los Tanka chinos, aunque también extranjeros como los filipinos, vietnamitas y japoneses (llamados Wokou).
A principios del siglo XIX se formó una confederación pirata, constituida por piratas autóctonos chinos, cuya actividad estaba enfocada en el asalto de los barcos europeos. Era una confederación muy bien organizada, que pese a otorgar autonomía de acción a cada pirata, tenía una reglamentación sobre resolución de conflictos, tácticas, normas de conducta y reparto del botín. Incluso poseía un Fondo Público al que contribuían todos con una parte de sus botines.
Sin embargo, a partir de la Guerra del Opio, ingleses, americanos y franceses lanzaron una campaña que terminó con la confederación, y donde la inferioridad de éstos frente a los barcos de vapor fue abrumadora. A partir de este momento, los occidentales tomaron el relevo definitivo en el comercio y contrabando de especias, opio y esclavos.

domingo, diciembre 10, 2006

Piratas (1/2)

La piratería existe desde que los primeros marinos se hicieron a la mar, ya que era una forma de buscar beneficios económicos para los pobladores de las costas, normalmente pobres. En un principio no era una actividad condenable, siempre que no se hiciera contra conciudadanos. Era más bien lícita, e incluso loable, cuando la presa era extranjera. Homero ya inmortalizó en sus escritos las aventuras de Aquiles y Menelao, que no dudaban en realizar correrías lucrativas en territorio enemigo, y de Ulises, que estableció su guarida en la isla de Ítaca.

El Mediterráneo antiguo

Con la desaparición de la civilización minoica, deja de existir un claro dueño del Mediterráneo. Desde que las ciudades-estado empiezan a surgir, este mar se convierte en una frecuentada ruta comercial, a la vez que insegura. Piratas etruscos y tracios asaltan periódicamente las costas griegas y del sur de Italia. Los fenicios, que asocian sin reparos los conceptos de la piratería y el comercio, nutren su mercado de esclavos de esta manera. La isla de Creta se convierte en el nido de piratas por excelencia del Mediterráneo. No fue hasta el siglo VI aC que Atenas llevó a cabo la primera campaña contra los piratas para intentar traer paz en sus rutas comerciales. Es entonces también cuando se comienza a reprobar el hecho de ser pirata, cuando la actividad busca un beneficio individual en lugar de para la comunidad.
Roma tuvo serios problemas con los piratas cilicios, que asolaron Sicilia y llegaron hasta Ostia. Parece ser, incluso, que Julio César fue tomado prisionero por los piratas cuando era joven (aunque inmediatamente después de ser liberado buscó ayuda, los apresó y los mandó crucificar). En el siglo I aC, Pompeyo toma Cilicia, y da a los piratas una inteligente elección: enrolarse en la armada romana, o ser esclavizados. Durante siglos, el "Mare Nostrum" fue un lugar seguro para el transporte y el comercio romanos, no llegando nunca sin embargo a imponer su autoridad en las costas atlánticas.

Piratería medieval

Después de Roma, Bizancio se convirtió en la mayor potencia mediterránea, pero al no controlar la totalidad de las costas, tuvo que hacer frente continuamente a piratas narentinos, cilicios y norteafricanos. En 1204 Constantinopla es conquistada por los cruzados, los cuales comienzan a realizar actos de piratería en las costas orientales y establecen un lucrativo comercio de esclavos árabes y turcos. Las rutas comerciales de genoveses y venecianos también fueron vigiladas y asaltadas por catalanes, sicilianos y malteses. De esta época surge la expresión "far il corso", literalmente hacerse su camino, utilizada por marinos que se alistaban en buques piratas para salir de su situación de pobreza. De ahí la palabra moderna "corsario".
En el Mar del Norte, las estaciones de primavera y otoño, con las densas nieblas, lo hacían un escenario ideal para la piratería. Primero vikingos en las costas, y luego bretones, irlandeses y bordoleses en las rutas comerciales de barcos ingleses, holandeses y bálticos. En el siglo XIV surge la Hansa, una agrupación comercial entre ciudades septentrionales, con el objetivo de ofrecer protección mutua. Sin embargo los acuerdos raramente se cumplían, y mientras tanto cada señor tenía piratas a su servicio para actuar contra otras ciudades.

Edad de oro y decadencia

A partir del siglo XVI el tema de la piratería se vuelve cuestión política. Los grandes Estados comienzan a influir en ella, tanto financiando buques piratas como firmando acuerdos anti-piratería con otros estados. Como consecuencia de la influencia de los estados, los nuevos corsarios disponen de barcos más modernos y sofisticados, dando lugar a una auténtica edad de oro de la piratería. Destacaron sobre todo las ciudades portuarias de Argelia (Bujía, Orán, Argel), que fueron protegidas y financiadas por los reinos musulmanes, especialmente el otomano y el nazarí de Granada, utilizando sus corsarios como un arma para debilitar la influencia de las naciones cristianas. Es la época de los hermanos Barbarroja (Baba Aruj y Khaid ar Din) que, asociados al Imperio Otomano, provocaron cuantiosas pérdidas a la flota española.
A partir del siglo XVII, las molestias causadas por los corsarios a sus propios protectores hacen que éstos les retiren progresivamente su apoyo. En el siglo XVIII las armadas de Inglaterra, Francia y las Provincias Unidas eran lo bastante poderosas como para controlar la decadente actividad pirata, que terminó desapareciendo un siglo más tarde.

miércoles, diciembre 06, 2006

Una noble águila o un pajarraco carroñero?

Después de la Guerra de la Independencia Americana, el Congreso Continental de los recién creados Estados Unidos decidió que era necesaria la creación de una serie de símbolos que representasen al nuevo país. Entre ellos, una comisión fue designada para elaborar el diseño del que sería el Gran Sello estadounidense, utilizado desde entonces para representar el escudo de armas y el presidente, entre otras instituciones. Esta comisión estaba compuesta de tres hombres: John Adams, Thomas Jefferson y Benjamin Franklin.
Una de las discusiones más acaloradas entre los dos últimos trataba sobre la elección de un ave a incluir en el estandarte, que representara el espíritu y la moral de la nueva nación. Jefferson propuso al águila calva (o pigargo de cabeza blanca), un ave endémica de Norteamérica y con una mirada altiva y vigilante. Un pájaro de este porte, pensó, no puede ser más que noble y valiente.

Un ave de costumbres poco elevadas

Sin embargo, si nos atenemos a las observaciones hechas por biólogos y naturalistas sobre el comportamiento de esta ave, como las obras de Mark Catesby y Meriwether Lewis, nos daremos cuenta de que este pájaro es precisamente todo menos noble y valiente.
El pigargo de cabeza blanca es carnívoro, pero no es un buen cazador. Casi siempre se nutre de carroña de animales muertos o de restos abandonados por un águila imperial. Para comer peces se suele acercar por los trayectos de migración de los salmones, comiéndose aquéllos que han muerto durante su recorrido. O espera pacientemente a que un águila pescadora, muy hábil en la caza de peces al vuelo pero más pequeña que el pigargo, atrape un pez para posteriormente robarle la comida. Con un águila imperial, en cambio, nunca se atreve a enfrentarse, pese a ser de su mismo tamaño.

Analogías

Benjamin Franklin nunca apoyó al pigargo para el símbolo de los Estados Unidos. Dijo de él, en una carta a su hija, que "es un ave inmoral, no vive honestamente. Se le puede ver posado sobre un árbol cerca del río, demasiado vago para pescar por sí mismo, observa la labor del águila pescadora, y cuando esa ave diligente se dispone a llevar su caza para alimentar a su familia, el pigargo le persigue y se la roba". Franklin propuso la figura del pavo como emblema, un ave según él más valiente y altiva.
El 20 de Junio de 1784 el Congreso apoyó a Jefferson y aprobó al pigargo como parte del Sello. Intuía Jefferson cómo serían en el futuro las relaciones de los Estados Unidos hacia países políticamente débiles y en situaciones en que se mediría con alguien de su talla? Las guerras de exterminio contra los nativos americanos, la fagocitación económica de Sudamérica, la rapacidad con los recursos petrolíferos, la venta de armas a países en guerra civil... y a la vez la negación de ayuda incondicional a Europa durante la invasión nazi, el juego político llevado con la Unión Soviética (otro pigargo, pero un poco más insensato), o la que promete ser una poco heroica retirada de Irak... Realmente, el pigargo le va de maravilla a este emblema. Vaya humor negro el de Jefferson.

domingo, noviembre 26, 2006

Xian Yu, el general que casi tuvo China

En el año 210 aC, muere el emperador que había establecido la dinastía Qin en China. Su hijo, un completo idiota, no pudo evitar un levantamiento generalizado en el imperio, que llevaría finalmente a su caída.

Al sur del imperio, en la región rural de Chu, una coalición de ejércitos rebeldes avanzaba hacia la capital Qin, Guanzhong. Se acordó que el primer general que ocupara la ciudad sería el que heredara el reino. De entre los candidatos, Xian Yu era el más admirado, pero también el más temido.

Una dudosa reputación

Xian Yu era el sobrino de Xian Liang, el militar que había iniciado la revuelta. Tras su muerte en batalla, Xian Yu tomó el relevo, combatiendo y venciendo a los ejércitos imperiales de manera imparable. No era menos conocida, sin embargo, su crueldad. Arrasó ciudades enteras, pasó a cuchillo a cientos de miles de personas, y asesinó a miembros de su propia coalición. En la batalla de Julu, habiendo sido puesto a las órdenes del general Song Yi, no dudó en matarle cuando éste dio muestras de indecisión, y tomando el mando de su ejército, arriesgó y produjo una enorme derrota a las tropas imperiales, pese a cuantiosas pérdidas por su parte también. Se valió una dudosa reputación de hombre valiente y hábil en la batalla, pero también arrogante y tiránico.

A Xian Yu se le olvidó el pacto que se había hecho. Mientras se batía ciegamente en Jusu, un pequeño ejército liderado por el desconocido Liu Bang se internó en el debilitado imperio y entró en la capital, siendo nombrado este general como el futuro heredero al trono. Cuando Xian Yu llegó allí y se dio cuenta que ya había sido conquistada, se enfureció y la mandó arrasar.

Una violenta guerra civil de cinco años se produjo entre las dos facciones. Xian Yu contaba con más apoyos, más territorio y un ejército mejor equipado. Sin embargo, después de una serie de reveses, Liu Bang comenzó a ganar batallas. Pese a tener menos experiencia militar, por su origen humilde, llevó a cabo una política diplomática que tuvo mucho éxito. Consiguió rodearse de buenos consejeros militares, atraídos por el carácter más noble y sereno de Liu Bang que el de su adversario. Mientras, Xian Yu nunca aceptó ni un solo consejo de sus lugartenientes y sólo confió en el arrojo de sus soldados.

Al final, la mejor estrategia, y sobre todo la gestión de los suministros, dieron la victoria a Liu Bang, que se convirtió en el primer emperador de la dinastía Han. Xian Yu se cortó el cuello a la orilla del río Yangsé, abandonado de todos sus lugartenientes.

Xian Yu es todavía un personaje popular en la cultura china. El refrán "estar rodeado de música Chu" significa encontrarse sin aliados ni apoyo. Viene del momento en que el ejército de Liu Bang rodeó a Xian Yu, después de conquistar la región de Chu, de la que procedía éste. Liu Bang ordenó a sus ejércitos cantar canciones propias de la región, para mostrarle que también allí estaban de su parte.

domingo, noviembre 19, 2006

Miradas

La civilización occidental, a partir de finales de la Edad Media, fue saliendo progresivamente de su entorno, explorando nuevos territorios, y descubriendo culturas extrañas, muy diferentes a la suya. Hacia ellas, el descubridor impuso una actitud al principio dominadora. Sin embargo, la percepción que se ha tenido sobre estas nuevas civilizaciones y sus habitantes ha cambiado enormemente, según la corriente de pensamiento y los cambios sociales de Occidente.

Siglos XV a XVII: El "salvaje"

A partir del siglo XV, naos portuguesas y carabelas españolas, a las que se sumaron más tarde las de otros imperios europeos, exploraron las costas de los continentes desconocidos, estableciendo colonias y haciendo a los nativos asimilar su cultura por la fuerza, o exterminándolos.
La concepción de estas nuevas culturas viene representada por la forma de denominarlas: "salvajes". Un apelativo que no puede más que denigrar a estos pueblos a la inferioridad cultural. Los colonizadores no respetan sus costumbres, destruyen sus sistemas. Cuando más, experimentan una simple curiosidad por las rarezas que contienen. No es raro el aristócrata que no se haga con un colmillo de elefante, un exótico instrumento musical o un nativo momificado para exhibirlo a sus amistades.
Las representaciones de los salvajes suelen mostrar sus cuerpos vellosos y con formas a veces monstruosas, y casi siempre en escenas salvajes y de canibalismos. La mentalidad occidental de esta época, muy influenciada por la religión y las supersticiones, y reacia a nuevos puntos de vista, llevó naturalmente a este concepto monstruoso de lo nuevo y desconocido.

Siglos XVIII y XIX: El interés científico, artístico y social

Con la llegada de la Ilustración y del uso de la razón, comienza a sentirse una curiosidad más constructiva hacia las culturas exóticas. Primeramente, un interés puramente científico impulsó a antropólogos y doctores occidentales a estudiar las diferencias y similitudes de estas "nuevas personas" con lo conocido hasta entonces, así como de sus maneras de vivir.
El siglo XIX es el siglo de los románticos, de los exploradores y los aventureros. Escenario ideal para gente como ellos. Se cartografían nuevos territorios, se retratan escenas de vida tribal y se escriben libros de viaje narrando los ritos y costumbres de estas civilizaciones. Es el siglo de los Livingstone, los Stanley y los Burton.
A finales de siglo y comienzo del siguiente, el movimiento positivista impulsa a clasificar todo lo que hay en el mundo. Naturalistas y botánicos recorren el mundo clasificando nuevas especies, fotografían animales y plantas, y recogen información sobre las tribus no civilizadas existentes en la Tierra.

A partir del siglo XX: La integración

No es hasta el siglo pasado cuando se le comienza a dar un valor a estas culturas, cuando la civilización occidental asimila sus aportaciones culturales y formas artísticas. Pintores modernos, como Pablo Picasso y André Breton, entre muchos otros, integran líneas y estéticas directamente copiadas de la escultura simbólica africana y sudamericana. El mundo globalizado es cada vez más una mezcla de corrientes que dan lugar a un tipo de arte mundial.
La integración cultural es cada vez mayor, se adoptan formas de vida diferentes. La filosofía oriental y la música africana se entremezclan con las costumbres occidentales de una forma armónica. Se ha llegado, por fin, al producto de varios siglos de evolución humana.

martes, noviembre 14, 2006

El Nilo y el Eúfrates

Alrededor del año 4000 aC, surge una civilización a las orillas del río Nilo. El Imperio Egipcio perduró durante más de 3000 años y fue la primera civilización de la Historia en realizar grandes obras arquitectónicas y artísticas, así como en crear una administración central organizada.
Paralelamente, entre los cursos de los ríos Tigris y Eúfrates, en Mesopotamia, surgen ciudades-estado (Sumer, Acad, Susa, Ur, Babilonia) que competirán entre ellas y desarrollarán una identidad cultural igualmente importante. A esta civilización le debemos el primer alfabeto y el código de leyes.
Sin embargo, sus desarrollos fueron muy diferentes. Mientras en Egipto surgió una gran entidad política que fue estable durante miles de años, Mesopotamia vivió querellas interminables entre sus pequeñas ciudades-estado, ninguna de las cuales llegó a imponer su hegemonía de forma permanente. A qué se debe esta diferencia?

Dos cuencas, dos civilizaciones

Ciertamente, las riberas de los ríos que regaban los dos territorios eran muy fértiles. Sin embargo, lo eran de distinta manera.
El río Nilo experimenta crecidas periódicas. Es necesario un mínimo de esfuerzo humano para aprovecharlas al máximo, garantizando asimismo cosechas abundantes con una gran estabilidad. Las orillas del Tigris y el Eúfrates, para empezar, son más accidentadas y menos dadas a la agricultura. Además, las cosechas no son siempre buenas, sino que se pueden dar casos de sequías o inundaciones. Por tanto, para aprovechar su gran potencial, fue necesario que sus pobladores se aplicaran al máximo construyendo presas y complicados sistemas de riego. Efectivamente, los yacimientos arqueológicos de la antigua Mesopotamia revelan la existencia de este tipo de construcciones, mientras que en Egipto son bastante raros.

Repercusiones sociales

En Egipto, la estabilidad alimentaria permitió una larga prosperidad y el establecimiento de un imperio en el que era poco frecuente el descontento de la población. Este Imperio fue relativamente estable durante miles de años, hasta que finalmente la inactividad propició su decadencia. En Mesopotamia al contrario, era indispensable el apoyo de la comunidad para el buen funcionamiento de los sistemas de irrigación en condiciones difíciles, y en este contexto el papel de la ciudad era fundamental para establecer garantías. Además, en el caso de malas cosechas, era frecuente el recurso de la guerra, provocada por disputas de territorio o de recursos.

Es curioso que se han repetido durante toda la Historia casos parecidos. La estabilidad hace a los pueblos más abiertos de mente, aunque tiene el riesgo de llevar al adormecimiento cultural. En períodos difíciles los instintos de supervivencia se hacen más latentes, los pueblos se cierran en su comunidad y se muestran más agresivos hacia identidades exteriores.

domingo, noviembre 05, 2006

La bofetada de Anagni


El papa Bonifacio VIII (satirizado en un dibujo de la época, a la derecha) es uno de los más tristemente célebres de la Iglesia romana. Con él la figura del papa sufrió la mayor humillación de su Historia. Una bofetada recibida en la cara de un papa no es algo fácil de olvidar.

Conflictos de poder

A finales del siglo XIII, Italia está dividida en cientos de pequeños estados gobernados por familias más o menos poderosas, que intentan a su vez hacerse con el poder en Roma implantando a un papa que lleve su apellido. Imaginemos una guerra a la manera italiana, en la que las pequeñas traiciones son más frecuentes que la guerra a campo abierto.

En 1297 gobierna en Roma el papa Bonifacio VIII, de la familia Caetani. Una pequeña disputa de tierras le llevó como excusa a una guerra abierta con la familia Colonna, con pretensiones de imponer un papa en el trono de Roma. La guerra terminó con la destrucción total de la capital de los Colonna, Palestrina, y el destierro de la familia a Francia.
Mientras tanto, en Francia, el rey Felipe IV el Hermoso llevaba desde hacía años un pulso con el papa, ya que las pretensiones de éste último de expandir su poder eran extremas ("Es necesario para la salvación del alma que todos los seres humanos sean vasallos del pontificado romano", Unam Sanctam, 1302). En 1303 el rey francés jugó una bravata para desestabilizar el pulso, decidiendo recaudar los impuestos del clero en el país. A esto Bonifacio respondió como un papa, redactando una bula excomulgando al rey.

La bofetada de Anagni

Sin embargo, el hábil ministro del rey, Guillermo de Nogaret, propuso al rey un plan sencillo antes de que se declarara la guerra: Ir por sorpresa hasta Italia, traer preso al papa y destituirle. Rechazado formalmente por el rey, pocos días más tarde Nogaret recibió una carta suya que ordenaba "ir hasta cierto sitio y hacer ciertos tratos con ciertas personas como parezca oportuno".

Sciarra Colonna
, con deseos de venganza, se unió a la expedición de Nogaret, que en los Apeninos reclutó a 1600 hombres enemigos de los Caetani y consiguió llegar hasta la residencia papal de Anagni pasando desapercibido. En el palacio, Sciarra humilló a Bonifacio tumbándole de una bofetada. El papa, en el suelo, gritó "Guillermo, hijo de cátaros! Aquí está mi cabeza, aquí mi cuello. Moriré, pero moriré papa". Nogaret evitó que Sciarra le rebanara la cabeza allí mismo.

El papa estuvo recluido tan solo tres días, pues numerosos partidarios suyos se levantaron en armas en Roma y le liberaron, provocando la huida de los atacantes. Sin embargo, el papa salió muy debilitado por este hecho (tal vez sufrió demasiado daño moral y físico para sus 68 años), y murió un mes más tarde. Un año después, la sede papal se desplazó a Aviñón, quedando bajo el control absoluto del rey de Francia. Los papas difícilmente se recuperaron de esta bofetada.

martes, octubre 31, 2006

La falcata ibérica

"Corta los brazos de raíz, desde el hombro, separa las cabezas de los cuerpos con un solo golpe de tajo, deja las entrañas al descubierto y produce toda clase de horribles heridas".

Así narraba Plinio el Viejo, en su Naturalis Historia, los encantos del arma más temida de la época prerromana. En el siglo II aC, tras la Segunda Guerra Púnica, el Imperio Romano había expulsado a Cartago de la Península Ibérica. Ahora este territorio se le presentaba en bandeja, y con él sus minas de hierro y cobre, las más ricas del mundo conocido. Sin embargo, un levantamiento generalizado de las tribus íberas y celtíberas contra el invasor prolongó su conquista durante casi doscientos años mas, y significó un infierno para las legiones romanas.

La férrea resistencia que opusieron los nativos vino influenciada por su mejor conocimiento del terreno y su hábil guerra de guerrillas, pero la utilización de la falcata, una espada claramente superior al armamento romano, hizo mella en la moral de las legiones. Hasta tal punto que Augusto ordenó reforzar con hierro los escudos de los ejércitos que partían hacia Hispania, para intentar contrarrestar su efecto de tajo.

La falcata tiene su origen probablemente en el kopis griego, un tipo de sable que llevaron los griegos consigo en sus misiones coloniales. A partir del siglo V aC, los íberos la transformaron gradualmente, redujeron su curvatura, añadieron doble filo en la punta (para que sirviera también como arma de estocada) y sobre todo perfeccionaron su método de fabricación utilizando hierro de muy alta pureza y estructura de tres láminas. Esto dio lugar a una espada enormemente flexible y prácticamente irrompible por otro tipo de armas de la época.

Su potencia de corte era aprovechada al máximo cuando era utilizada desde lo alto, como en caballerías o en la defensa de murallas. La causa de esto es que, por su forma curvada característica, el golpe caía en dirección tangente al objetivo y no perpendicular como sucedía con el gladius romano, siendo el corte más efectivo. Esta técnica se ha utilizado posteriormente desde la fabricación de las cimitarras hasta los sables modernos que utilizaban los dragones de Napoleón.

lunes, octubre 23, 2006

El verdadero Robespierre

Robespierre es una de las figuras de la Revolución Francesa, pero también ese tirano sanguinario que envió a miles de personas a la guillotina durante la época del Terror. Sin embargo, los que escriben la Historia suelen ser los vencedores del momento, que en este en particular fueron los enemigos que provocaron su caída. Vamos a intentar ser más críticos.

Un ciudadano respetable

Maximilien Robespierre nació en Arras, en la Picardía francesa. De familia de clase media, pudo cursar estudios de Derecho al igual que su abuelo, donde destacó como un estudiante particuñarmente brillante. Mientras ejercía, escribió algunos libros de leyes que le valieron una reputación en la ciudad. Destacaba como un defensor incondicional de las teorías de Rousseau y de la revolución, siendo a la vez uno de los ciudadanos más respetables del lugar, conocido sobre todo por su corrección, honradez y completa sinceridad.
En 1788 estas ideas estaban cada vez más de moda, y Robespierre comenzó a influir en los círculos políticos de la ciudad, donde fue elegido para diversos puestos en Arras y posteriormente en París, donde su posición en defensa de los campesinos pobres le valió el apoyo del pueblo durante sus brillantes discursos. Ingresó en el Club de los Jacobinos, el grupo de ideas radicales de izquierda, del que se convirtió en líder espiritual tras la desaparición de sus líderes fundadores (Barnave, Mirabeau). La actitud que tomó Robespierre durante los acontecimientos que siguieron, y sobre todo los discursos con los que la exponía, le valieron una creciente reputación en el gobierno revolucionario, que le llevaron finalmente a ser elegido dentro del Comité de Seguridad Pública. Se había opuesto a la guerra con Austria, y había apoyado la ejecución del rey XVI, para lo que pronunció su célebre frase "Luis debe morir, para que el país pueda seguir viviendo". El fracaso que tuvo la posición contraria de los Girondinos provocó su destrucción, y la consolidación de Robespierre como el guía de la Convención Nacional, nueva etapa de la Revolución.
Desde 1792 hasta su caída dos años más tarde, más de 30000 personas fueron guillotinadas en París, denunciadas por la Convención como traidores a la Revolución. Robespierre y sus amiguitos del Comité fueron aumentando la acción represiva progresivamente también entre los miembros del gobierno. Danton y Hébert, apoyos de Robespierre pero de facciones diferentes, fueron ajusticiados, y el gobierno fue visto cada vez más como una dictadura. Finalmente, un levantamiento del pueblo provocó la caída de la Convención y la ejecución de su tirano, en Julio 1794.

Un tirano cruel?

Es cierto que Robespierre creó un estado autoritario y represivo, prácticamente una dictadura en mitad de la Revolución. Pero, cuáles fueron las causas de sus acciones? Realmente la dictadura personal no coincide con las ideas que defendió, y tal vez nunca le gustó el hecho de enviar ciudadanos a la guillotina (dimitió de un puesto de juez en el tribunal penal de Arras sólo por evitarse pronunciar sentencias de muerte). No hay que olvidar que él no estaba solo en el Comité, y que realmente él era el ideólogo y teórico mientras que dejaba a otros el poder ejecutivo (purgas de traidores y ejecuciones). No cuesta mucho imaginar que tras la caída de la Convención muchos miembros del comité culparon a Robespierre, que ya había muerto, de todas las crueldades que sucedieron, y así salvaron su vida.
Robespierre era un teórico y un filósofo. Se dedicó durante su carrera política a formular leyes, redactar ensayos y pronunciar discursos. Las ideas de su ídolo Rousseau, que defendían el poder del pueblo por encima de las libertades individuales, fueron las que definieron su gobierno, que él mismo explicó como "el despotismo de la libertad contra la tiranía". Como teórico que fue, pretendió aplicar sus ideas de manera inflexible, hasta el punto que no dudó en hacer eliminar a sus detractores. Como político sin carácter pragmático que fue, nunca traicionó sus ideas, y fue "incorruptible" hasta su muerte.